El clima en Neuquén

icon
18° Temp
59% Hum
La Mañana Amistad

La historia de Laila y Roco, una amistad que se volvió viral

Laila y Roco hace un tiempo son amigos. La nena de 8 años le dejó una tierna carta a la dueña del can y se viralizó.

Cómo entender al universo si pareciera que todo siempre está volviendo, que los que se van siempre están entre nosotros. Que algo o alguien los trae a nuestra presencia en los recuerdos y pensamientos que se resisten a ser olvidados. También hay mágicas conexiones y coincidencias que indican que la vida nunca deja de ser vida, que solo pasa a un escalón más elevado. La vida es simplemente un círculo que constantemente busca cerrarse.

Esta es la historia de una tierna conexión de dos pequeñas almas que habitan en Laila, una nena de 8 años de esta ciudad y de Roco, un perro Lassie de 10 años que vive desparramando ternura en su barrio.

En algún momento esas dos almas confluyeron en tiempo y espacio y comenzaron a estrechar una amistad que trascendió todas las fronteras y que por esa tierna inocencia cargada de buenos valores, Laila no quería que permaneciera oculta y mucho menos en el anonimato. Es así que con su dulce edad escribió una cartita para contarle la amistad que mantenía con el perrito, que solo lo acariciaba y que no tenía ninguna intención de hacerle daño. Esa cartita en uno de sus tantos encuentros con su amigo perruno la dejó en el portón de la vivienda de Candela Durán en el barrio Centenario I.

“Roco es un Lassie de 10 años, es un perro súper especial para nosotros. Es el perro de mi hermano Tomás que falleció en diciembre del año pasado, falleció por una enfermedad complicada. Roco lo extraña un montón, se la pasa en la habitación de él. Es un perro súper especial, acá es muy querido por todos los vecinos, cuando pasan y está afuera, lo saludan. Es muy amoroso”, contó Candela.

CARTITA DE LAILA (1).jpg

La joven vive con su madre Cenovia y una vez que dio con la carta se llenó de emoción y decidió hacer un posteo en un portal de Facebook de compraventas de la ciudad para tratar de ubicar a la niña y agradecerle el tierno gesto. Jamás imaginó que la publicación tendría tanta repercusión. “Una vez que pudimos conocer a la autora de esas maravillosas palabras nos embargamos aún más de emoción al saber que Laila era nieta de un amigo de la familia, que lamentablemente había fallecido hace muy poco”, relató.

Envuelta en llanto contó que “mi hermano Tomás y Roco eran muy unidos. Estuvieron juntos hasta el último suspiro de su dueño. Hoy Roco lo extraña mucho, tanto que duerme todas las noches en su habitación y algunas veces cuentan que lo han visto llegar al cementerio a visitarlo. Me maravilla la nobleza y fidelidad de estos animalitos. Sin dudas Roco nunca lo olvidó a mi hermanito”.

Un tremendo gesto de amor

La pequeña con un tono firme y a la vez simple contó en primera persona el tierno gesto de amor que actualmente toda la ciudad comenta y que llena de admiración por la majestuosa enseñanza que ha dejado en estos tiempos de Covid.

“Me llamo Laila, tengo 8 años, mi papá se llama Ángel Buchara y mi mamá se llama Tatiana Tortorelli. Yo no tengo hermanos y me nació la idea de hacer esa carta porque no quería ocultarle la verdad a la señora, no quería ser como una espía. A mí me daba vergüenza tocarlo sin permiso”, dijo en contacto con LM Neuquén.

Agregó que “yo había ido a acariciar al perro y le dije a mi mamá que le quería hacer una cartita para no ocultarle la verdad a la señora, se lo dije mil veces. Se la hice y a la noche pasamos otra vez por su casa, acaricié el perro y le dejé la carta a la señora en el portón”.

ROCO.jpg

“Siempre me gustó esa raza de perros. Me encantan los animales, todos son hermosos”, dijo. De hecho tiene dos mascotas propias: Coca y Marti.

Al final del relato, Laila cuenta cómo fue el comienzo de su amistad con el pequeño animal. “Todo empezó cuando yo iba a ver a otro perrito pero me di cuenta que había otro, porque el primero ya no se veía. Estaba en la esquina y lo empecé a ir a ver todos los días. Un día que estaba afuera aproveché y les dije a mis papás que lo quería acariciar, paramos y lo acaricié. Sentí que no podía dejar de pensar en él. Después de mucho tiempo que fui, creo que más de un mes, decidí hacerle una cartita porque no quería ocultarle a la señora que yo estaba todos los días acariciándolo, aunque creo que ya se había enterado, pero yo igual le hice la cartita”.

“Laila es la mejor hija que se pueda pedir”

Ángel Buchara en nombre de su familia no ahorró palabras de elogios para con su hija. “Claro que para nosotros Laila es la mejor hija que se puede pedir y la que nos alegra la vida”. Contó además que Laila concurre a tercer grado de la escuela 327, es hija única y siempre le gustaron los animales.

“Nosotros somos del barrio Centro. Tenemos un comercio donde trabajamos hasta tarde, así que siempre cerramos y damos la vuelta clásica que dan todos los chosmalenses, justo en la última cuadra donde volvemos está la casa de Roco. Mi hija se baja lo acaricia y le dice "mañana te vuelvo a ver a la misma hora".

Agregó que “a nosotros nos alegró mucho primero porque ella se quedó con la duda si habían encontrado la carta. Fue una sorpresa encontrarla en el Compro Chos Malal y las palabras de la dueña que además nos contó que ese perro era de su hermano que falleció hace poco y también lo conoció a mi papá Fermín (El Pelado Buchara) que también lo perdí en febrero por el Covid. Por eso para nosotros tiene una conexión o coincidencia muy especial”.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas