La pelea por el precio suma tensiones

El tironeo entre las refinadoras y las productoras sigue sin resolverse. Es otro factor que plantea interrogantes acerca del nivel de actividad para el 2019. La baja del Brent y las retenciones, sumadas a la quita de subsidios, podrían complicar el nivel de actividad. Hay negociaciones.

Si ya era una discusión tensa, la caída del precio del Brent sumó presión a la discusión entre las productoras de petróleo, las refinadoras y el gobierno nacional. Cuando el barril comenzó a llegar a los 55 dólares, las principales productoras le llevaron el planteo al gobierno nacional. Como ya lo viene informando +e, es un escenario de riesgo para las inversiones en shale oil en el 2019.

Las empresas productoras no integradas (es decir, que producen pero no refinan el crudo) ponen el grito en el cielo ya que a la hora de comercializar en el sector del refino su crudo reciben como pago el equivalente al precio al que exportan. Se trata de la cotización del Brent, de referencia para el mercado argentino, con la aplicación de retenciones. Eso implica algo así como un descuento adicional del 10%. Así, el barril, de acuerdo a la cotización de ayer, suponía un precio de comercialización en el mercado interno, con descuentos impositivos y de flete, que lo colocan en torno a los 45 dólares.

Esto podría tener un efecto crucial en la cuenca neuquina, con Vaca Muerta a la cabeza. El piso de los 50 dólares pone en escena otra vez el tema de la rentabilidad y los costos de producción. YPF, en el segmento shale, sería la única excepción. La compañía nacionalizada, también parte sustancial del mercado de la refinación que busca determinar el precio interno, puede mantener su plan para Loma Campana, donde se trazó el objetivo de los 120 mil barriles diarios de petróleo. Para el resto, la situación es minuto a minuto y calculadora en mano.

El contexto internacional

La tromba shale de Estados Unidos

La baja del crudo es una de las variables en torno a la discusión entre operadoras y refinadoras. Sin eso, este debate no sería tan duro como viene siendo. El factor determinante para la baja del precio es el crecimiento de la producción shale de EE.UU.

Otro factor para un precio a la baja

Al mismo tiempo, hay un contexto en el que se prevé un menor consumo de petróleo para el 2019. En buena medida, por una caída en la actividad económica a nivel mundial.

En este contexto, Neuquén fijó su postura. El gobernador Omar Gutiérrez exigió la quita de las retenciones al crudo (eje crucial en la discusión), en un planteo en el que también le reclamó a la Secretaría de Energía de la Nación que apruebe once proyectos de productoras que buscan acceder al subsidio al shale gas. Tienen la autorización provincial, pero el saliente secretario de Energía, Javier Iguacel, los mantuvo cajoneados por imposición del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Precisamente, es el otro factor que le agrega presión a la discusión, ya que también podría afectar el ritmo de inversiones, el nivel de actividad económica de toda la cadena de valor y las regalías provinciales.

125.000 barriles diarios de producción

Son los que se extraen en toda la cuenca. La producción fue en aumento en 2018. El precio alto y el dólar hicieron que las empresas apretaran el acelerador en sus áreas.

Según pudo reconstruir este suplemento con las operadoras, las productoras plantean posibles soluciones para este contexto del crudo, teniendo en cuenta que para muchas el actual cuadro de situación podría implicar la necesidad de sacar el pie del acelerador en las inversiones y ver qué sucede con el precio del crudo en los próximos meses.

Entre esas discusiones está: a) la quita de retenciones. Esto es algo que para Nación es parte de lo más complejo. En Neuquén, las explicaciones de funcionarios nacionales de por qué no se hace incluían el argumento del costo político y la avalancha de pedidos que otros sectores productivos podrían exigir si al petróleo se le quita el impuesto. La Provincia también había propuesto un esquema de devolución de las retenciones como una posible salida.

La alternativa b) podría ser la de un esquema móvil de retenciones, en función de la variación del precio del crudo. Y al mismo tiempo, la posibilidad c) es la de un precio del mercado interno acordado para el crudo, algo así como una reedición del barril criollo. Esta última opción también impone ciertas restricciones. Por un lado, implicaría un aporte estatal, cuyo tenor variaría según el precio acordado por sobre el valor internacional. Pese a su efecto positivo en todo este complejo escenario, no dejaría de tener un halo de incongruencia justo cuando Nación busca atenuar el impacto de lo que se lleva el subsidio al gas (ver aparte). Y al mismo tiempo, no iría en línea con lo que le está exigiendo el Fondo Monetario Internacional (FMI): no gastar recursos en el subsidio a la energía.

Son parte de las posibles soluciones para uno de los temas cruciales en la industria por estos días. En buena medida, fue una discusión latente durante los últimos meses, que quedó en un segundo lugar por el precio del crudo que caracterizó al último año. De hecho, el primero de octubre el barril llegó a los 85 dólares, para precipitarse esta semana hasta los 53. No obstante, el crudo con todos los descuentos mencionados se llega a comercializar en torno a los 45. Este es el escenario que podría complejizar los próximos meses en Vaca Muerta.

Algunas claves en torno al precio del barril

Los campos maduros

Son rentables a un valor cercano a los 60 dólares por barril. Requieren de una mayor inversión de petroleras.

Las retenciones

En el mercado interno, actúan como una baja adicional sobre la caída del precio.

Las integradas

Petroleras como YPF son integradas. Están de los dos lados del mostrador. Producir y refinar es una ventaja.

Competitivas

La baja implica interrogantes sobre a qué precio se puede producir.

Neuquén quiere la prórroga de la 46

El gobernador Omar Gutiérrez planteó ayer otra alternativa para el conflicto en torno a la resolución 46 del ex Ministerio de Energía. La normativa, que establece el subsidio a la producción de gas de Vaca Muerta, es el otro gran dilema por estos días en la cuenca neuquina. La secretaría que conducía Javier Iguacel buscaba establecer nuevos parámetros para el pago, lo que provocó un cimbronazo. Con todo, algunas empresas ya obtuvieron alguna propuesta en el marco de las negociaciones que se están dando. Por caso, para el área Fortín de Piedra (Tecpetrol), la principal productora del país, la oferta sería que la mitad de la producción reciba el subsidio (algo así como 8,5 millones de metros cúbicos) y a partir de esto, aplicar, para el resto, un subsidio a la producción durante los cinco meses más fríos (de mayor consumo de gas) de unos dos dólares por sobre el precio de mercado por cada millón de BTU. No obstante, Gutiérrez planteó el jueves la posibilidad de que, en este contexto de estrechez financiera, Nación prorrogue un año más el pago del subsidio, “adecuando la curva financiera” y “prorrogando los pagos”. De este modo, el plan, cuya finalización está prevista para el 2021, podría finalizar en el 2022. Pero lo cierto es que por ahora las negociaciones continúan.

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