Washington (AFP-NA) >
El presidente de la Reserva Federal estadounidense (FED), Ben Bernanke, expresó ayer con una claridad inusual su preocupación por la baja del dólar y sus efectos inflacionarios sobre la economía norteamericana.«Los desafíos que nuestra economía ha enfrentado el año pasado han pesado sobre la tasa de cambio, lo que ha contribuido a una inoportuna alza de precios de los productos importados y de una inflación en los precios al consumo», afirmó Bernanke.
«Estamos atentos a las implicancias de los cambios de valor del dólar debido a la inflación y a las expectativas de inflación, y seguiremos formulando nuestra política de contrarrestar los riesgos (...) incluyendo el de una erosión de las expectativas de inflación a largo plazo», añadió en una teleconferencia retransmitida desde Washington hacia Barcelona.
El billete verde se disparó después de estas declaraciones. Al mediodía en el mercado cambiario el euro valía 1,56 dólares y, media hora más tarde, no pasaba de 1,54.
«Es la primera vez que habla realmente de la debilidad del dólar. Hay también allí una advertencia, y esto causa una ligera alza del dólar», comentó Peter Cardillo, analista de Avalon Partners.
El presidente de la FED infringió, de hecho, la regla tácita según la cual las cuestiones cambiarias son de competencia del Tesoro.
«En colaboración con nuestros colegas del Tesoro, seguimos vigilando atentamente la evolución de los precios del mercado», aseguró.


