Las caras del prejuicio
Oculto: Ese mecanismo se produce de manera inconsciente, aunque es posible corregirlo.
Para este estudio se utilizó una novedosa técnica que hizo posible medir las reacciones inconscientes de los participantes ante un rostro u otro, ya que realizar una encuesta hubiese posibilitado a los consultados controlar sus respuestas.
Tras el estudio se comprobó que los hombres, y en particular los hombres negros, fueron percibidos inicialmente como enojados, aun cuando sus rostros no mostraban enfado; mientras que las mujeres eran percibidas inicialmente como felices, incluso cuando sus rostros no lo expresaban.
Además, los rostros asiáticos fueron percibidos en principio como femeninos independientemente de su género real.
Los investigadores confirmaron que el patrón específico de sesgos visuales observados coincidía con las asociaciones estereotipadas que prevalecen en los EE.UU. en un grado significativo.
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