Las estaciones de servicio por ahora se las arreglan

En Neuquén, los surtidores de GNC están repletos de preguntas. Los que venden nafta vienen surfeando las complicaciones por el precio más barato en la Patagonia. En todo el país, cerraron 2000 en los últimos diez años.

Por Daniel Barneda

“Las perspectivas del sector del mercado de comercialización de combustibles en Argentina dependen, en gran medida, de las definiciones que tome el Gobierno y las políticas comerciales que lleven adelante las compañías petroleras. El expendedor es el último eslabón en la cadena de valor y sus márgenes de acción son muy limitados”.

Así lo explicó a este diario Luis Navas, directivo de la Asociación de Estaciones de Servicio (AES), quien señaló que “en los últimos 10 años han cerrado más de 2000 estaciones de servicio en todo el país. La destrucción de empleo se calcula en más de 40 mil puestos de trabajo y pérdidas millonarias en inversiones realizadas”.

Neuquén no escapa a la realidad nacional y actualmente cuenta con 65 estaciones, de las cuales 34 pertenecen a YPF.

No obstante, Marcelo Pirri, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustible de Neuquén y Río Negro, sostuvo que esta provincia presenta la particularidad de que fue “incluida dentro de la zona exenta de impuesto a la transferencia de los combustibles (ITC) a partir de diciembre de 2015; es por ello que la comparación interanual se encuentra distorsionada, presentando un alto crecimiento en los productos premium hasta el mes de abril, comenzando a disminuir dicho efecto a partir de los últimos aumentos en los precios de los combustibles”.

Según Pirri, un tema que preocupa sobremanera es el mercado del GNC, que tiene una caída de entre el 8 y 12%. Esto fue así por el incremento del producto en boca de pozo y el cambio en la composición tributaria del mismo. Por eso, el precio de venta al público llegó a valores impensados a principio de 2016.

Este clima de preocupación tuvo su correlato con algunos estacioneros del rubro que se replantean la posibilidad de continuar en el negocio.

6200: Ese era el número de estaciones de servicio en el 2000, en tanto que hoy son 4423, de acuerdo con la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA). Por el contrario, el volumen de automóviles creció en más de 3 millones en el mismo período.

Consultado por este medio, Alberto Fiandesio, ex subsecretario de Combustibles de la Nación, aseguró que “si bien el panorama es complicado, el desarrollo de Vaca Muerta y su extrema necesidad de transportar grandes cantidades de insumos (arenas, agua, químicos) hace que, por lo menos, aumenten las ventas de gasoil”. “No importa que la actividad baje un poco circunstancialmente, lo importante es que, a largo plazo, esto se va a desarrollar sí o sí”, puntualizó.

Un reciente informe difundido por la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA) revela que en el año 2000 había 6200 estaciones de servicio, mientras que hoy apenas llegan a 4423 estaciones. Como paradoja, el relevamiento señala que el volumen de automóviles creció en más de 3 millones en el mismo período.

Para el secretario general de dicha entidad, Oscar Díaz, este período de nueve meses se vivió con gran incertidumbre, ya que hubo un gran impacto por los incrementos tarifarios, en el rubro de servicios y específicamente en el caso de las estaciones de GNC con el incremento del precio de la materia prima y los cambios del ITC.

En Neuquén hay unas 65 estaciones de servicio. De este total, 35 pertenecen a YPF.

La provincia de Buenos Aires, por ejemplo, pasó de tener 2616 estaciones en 1999 a 1564 en 2015. El declive tampoco hizo distinciones de empresas. Las tres más grandes sufrieron el golpe por igual: YPF contaba con 2534 estaciones de servicio en 1999 y hoy tiene 1527; Shell pasó de tener 1077 en 1999 a 618 en 2015 y Esso (hoy Axion), de 977 en 1999 a 500 en 2015.

La mayoría de los expertos en refino coincide en afirmar que los problemas de rentabilidad de la industria están estrechamente ligados con la distorsión de precios que genera la alta carga impositiva, que hoy representa entre el 60 y 70% del precio del surtidor.

“El cierre de las estaciones de servicio no responde únicamente a una reducción de las ventas. El problema serio es que la ganancia por litro es cada vez más chica y la carga impositiva es cada vez más alta. Hace 10 años una estación que vendía 100.000 mil litros por mes era rentable, ahora necesitás 250 mil litros”, sostuvo el consultor Eduardo Barreiro.

Un mercado oligopólico

YPF, Axion y Shell controlan el 80% de la venta de combustibles, 16.000 millones de litros anuales de naftas y gasoil.

El analista Vicente Serra estima que el mercado de refinación recompondrá la rentabilidad aunque lentamente.

Oscar Díaz, de CECHA, espera que avance el proyecto de ley de Comercialización de Combustibles. Para este sector clave de la industrial, el clima de complicaciones es latente. Las bonificaciones a los expendedores, respecto del Gobierno anterior, siguen siendo las mismas y los costos han crecido. Cada empresario dedicado a los surtidores tiene presente que debe tener una administración eficiente de su negocio. Cualquier decisión equivocada se puede traducir en quebrantos.

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