Las niñas que son madres, una realidad que preocupa

Este año, el 16% de las chicas de 15 a 18 años quedaron embarazadas.

Flavio Ramírez

ramirezf@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- El llanto rompe el silencio de la clase. Ni los alumnos ni el docente se sorprenden. Están habituados a que el bebé reclame de esa forma cada vez que tiene hambre. La mamá, una adolescente de 16 años, toma al niño en brazos y sale del aula para darle de mamar. Sus compañeras le ayudarán con la tarea cuando vuelva. La escena puede parecer salida de una película nórdica, sin embargo ocurre a diario en las escuelas neuquinas, donde el sistema educativo busca contener a las madres y embarazadas menores de 19 años.

Aunque las cifras se mantienen estables desde hace una década, cada vez es más frecuente ver a adolescentes embarazadas en las escuelas y hasta jóvenes madres yendo a clases con sus bebés. Según datos del Ministerio de Salud de la provincia, el despertar sexual de los adolescentes es a los 15 años, lo que obliga a las instituciones a estar preparados para acompañarlos en este desarrollo, y más teniendo en cuenta que el 15,8 por ciento de las chicas de entre 15 y 18 años quedaron o pueden quedar embarazadas este año.

“Para los estudiantes es una situación normal. Los chicos acompañan a sus compañeras con hijos y las ayudan a cuidarlos. Hay casos de nenas que fueron a los viajes de egresados con sus bebés”, ejemplificó Marcela Pose, coordinadora técnica del Consejo Provincial de Niñez, Adolescencia y Familia.

69 por ciento de los embarazos en la adolescencia no son planificados.

Desde el Consejo Provincial de Educación (CPE), la directora de Programas Socioeducativos, Gabriela Tagliavini, explicó que “se cuida muchísimo que las adolescentes embarazadas permanezcan en la escuela y puedan trabajar todo el desarrollo de su gestación acompañada por los adultos”.

El objetivo del organismo es mantener la escolaridad de las madres, ya que cerca del 75 por ciento de ellas abandonan sus estudios luego de dar a luz.

Pose explicó que desde el Estado “hay un acompañamiento en el caso de las chicas embarazadas, no hay un trabajo definido. Pero Educación hace el esfuerzo de que las niñas continúen estudiando”. De hecho, los docentes preparan clases especiales para las adolescentes cuando tienen la licencia de 30 días por maternidad.

El CPE posee diez equipos de Apoyo y Orientación Profesional a las Instituciones Educativas (EAOPIE), que trabajan estas temáticas con los docentes y alumnos. “Cuando la escuela atraviesa casos complejos llama a estos equipos”, señaló Tagliavini.

La cartera educativa cuenta con el programa de Educación Sexual Integral (ESI), lanzado por Nación en 2008 tras la sanción de la Ley 26.150, a través del cual se capacita a los docentes en temas como la diversidad sexual, educación sexual y salud sexual reproductiva, para orientar a los chicos en el tema.

Si el embarazo puede ser un problema para las estudiantes en la escuela, ser mamás lo es aún más. Sin embargo, las instituciones y los propios compañeros ayudan para que las chicas no dejen los estudios. “Hay estrategias: que vayan con los chicos a las escuelas, que salgan a amamantar o que vayan a los centros de cuidados infantiles para dejar los chicos mientras van a la escuela y hasta los programas de educación a distancia a través de los planes FINES”, indicó Pose.

Graciela Soberón, coordinadora de Equipo Provincial de Educación Sexual Integral (ESI) del CPE, explicó que en algunas escuelas los centros de estudiantes se organizaron para ayudarlas y para que haya guarderías.

La Ley Provincial 2479, el Régimen de Inasistencias Justificadas por Razones de Ingravidez para Alumnas y la Ley Nacional 25.273 (del mismo nombre) prevén que las escuelas deben acompañar a las niñas durante su embarazo, garantizar clases y tareas especiales cuando tienen que dejar de ir, y hasta la hora de lactancia para los bebés. “Los estudiantes son sujetos de derecho, por lo que se les deben garantizar esos derechos”, indicó Tagliavini.

“El CPE tiene la idea de que los estudiantes son sujetos de derecho, por lo que se les deben garantizar esos derechos”. Gabriela Tagliavini. Directora Provincial de Programas Socioeducativos

“En estos casos es fundamental el acompañamiento de la familia. Cuando hay una familia presente, las chicas terminan sus estudios”. Graciela Soberón. Coordinadora de Equipo Provincial de Educación Sexual Integral (ESI) del CPE

“En todos los casos que atendimos, las chicas indicaron que se trató de embarazos buscados. Tiene que ver con tener algo que sea de ellas”. Sandra Salgado.Jefa del Centro de Salud Parque Industrial

“Uno de los factores más importantes (del embarazo adolescente) es la falta de educación sexual en la familia y en las escuelas, cuando estos temas no se hablan, la ignorancia trae consecuencias”. José Luis Mulatero. Referente del Programa Provincial de Salud Integral del Adolescente

Con la mirada puesta en una paternidad activa

Si bien el caso de adolescentes embarazadas llama la atención de las autoridades sanitarias y educativas, la mirada hoy está puesta en los jóvenes papás. “Queremos trabajar con la maternidad y la paternidad activa, ya que no se sabe cuántos chicos en edad escolar van a ser padres. Lo que se busca es que los jóvenes se hagan cargo del niño que engendraron y participen de todo el desarrollo del embarazo, gestación y crianza, más allá de si la pareja continúa como tal no”, dijo Gabriela Soberón.

En ese sentido, Mónica Oppezzi, antropóloga y ex integrante del CPE, cuestionó que a los chicos no se les hable de sexo en las escuelas. “Tenemos una moralidad puritana para hablar de estos temas con los estudiantes, y los chicos resuelven sus inquietudes mirando pornografía, lo que les hace muy mal, por el lugar de objeto en que se coloca a las mujeres”.

De hecho, esta falta de información correcta es lo que más demandan los adolescentes. Durante un foro realizado en mayo, los propios chicos “reclamaron que los adultos no los asusten cuando hablan de sexualidad, porque ellos quieren disfrutan la sexualidad pero cuidándose”, contó Marcela Pose.

Este es el objetivo que tiene el programa ESI. “La idea es empoderar a los adolescentes a tener relaciones sexuales concebidas y deseadas”, que puedan disfrutar cuidándose, aclaró Soberón.

“Es importante pensar y hablar sobre los derechos de los niños, niñas y adolescentes, que son personas que tienen derechos. Entre ellos, es el de recibir información sexual integral, a expresar su opinión libremente, a ser escuchados y a ser tenidos en cuenta”, dijo Mulatero. “Uno de esos derechos es a disfrutar la sexualidad de manera segura”, agregó.

“Los riesgos en la salud de las chicas son muy altos”

Según un informe elaborado por el Consejo Provincial de la Niñez, Adolescencia y Familia (Copronaf), en base a datos del sistema de salud público, entre 2004 y 2014 se registraron 584 partos de mamás menores de 15 años.

Los datos, extraídos del Registro de Nacidos Vivos de la Dirección de Estadísticas de la Subsecretaría de Salud, revelan que 18 bebés (el 3,09%) nacieron de mamás que tenían 12 años al momento del parto, 97 (16,64%) de madres de 13 años y 469 (80,27%) de mamás de 14 años.

Marcela Pose, coordinadora del Copranaf, señaló que estos indicadores los pusieron en alerta y organizaron la sistematización de informes para “saber si los embarazos en niñas fueron por casos de abuso” y así elaborar un protocolo de acción.

Entre los años 2004 y 2014 se registraron 584 partos de mamás menores de 15 años.

Los casos de niñas menores de 15 años embarazadas son un “problema”, debido al “riesgo en la salud que eso significa”, indicó Gabriela Luchetti, médica ginecóloga y docente de la cátedra de Ginecología de la Facultad de Medicina de la UNCo.

“En los casos de nenas de 10 a 14 años, y siempre y cuando el embarazo sea no deseado, si la nena quiere interrumpir el embarazo hay que hacerlo, porque el riesgo de enfermedades de la madre es muy alto”, recomendó.

Para José Luis Mulatero, referente del Programa Provincial de Salud Integral del Adolescente de la Subsecretaria de Salud, los casos de mamás menores de 15 años son complejos, ya que “la capacidad de tomar decisiones de manera consentida por parte de una niña no es tal”. Sostuvo que en la mayoría de los casos “son abusos, relaciones forzadas no consentidas”.

Tener algo que les pertenezca

Sandra Salgado es la jefa del Centro de Salud Parque Industrial, donde asisten cuatro chicas que estudian en el CPEM 44 del barrio. Las revisan y hacen los chequeos del embarazo, pero también las asesoran en los pasos a seguir y desarrollo de la gestación.

Señaló que en todos los casos las jóvenes indicaron que se trató de embarazos deseados. “Creemos que tiene que ver con el deseo de las chicas de tener algo que les pertenezca, que sea de ellas. Como que creen que con un hijo van a estar acompañadas”, dijo la profesional del centro de salud.

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