Neuquén > No sólo el perro y el gato son las animales preferidos de los neuquinos sino que también hay otros animales, distintos y hasta exóticos, que son elegidos como mascotas y que a pesar de sus rarezas los que las tienen y disfrutan aseguran que responden y acompañan tanto como un perro o un gato.
Miguel Peagrilla es uno de los neuquinos que poco a poco incursionó en la vida de los animales exóticos, y no sólo tiene en su casa algunos como mascotas sino que también, en aquellos que la ley lo permite, los reproduce y vende.
"Tuve un accidente bravo y quedé sin trabajo, como me gustaban los animales empecé con esto. No demanda mucho tiempo. Comencé a criar chinchillas, ranas bombinas, peces de agua fría, entre otras cosas", contó.
Además de los peces y hamsters que no se catalogan como exóticos, hay otros animales que se pueden ver ahora como los erizos.
“Estos son Luli y Fito”, mostró Peagrilla, dos erizos, una albina y otro marrón: “No son roedores son mustélidos como el hurón”, aclaró y agregó que son sociables, tienen hábitos nocturnos y ven muy poco.
“Acá en Neuquén empezaron a verse ahora, yo primero traje una pareja para reproducir, se reprodujeron dos veces, los vendí y estos que tengo ahora son hijos”, relató y contó que sólo tiene los papeles del pedigrí, la pareja original, porque “acá no se pueden hacer papeles de los hijos”.
Contó que “tampoco es tan fácil encontrar veterinarios que se dediquen a este tipo de animales en la ciudad; con el mío aprendimos juntos. Una vez llegó y los erizos estaban muy mal, él detectó que era una falta de vitaminas, investigamos juntos y armó una vacuna que en diez minutos los revivió”.
Mascota
Dentro de la diversidad está Bruno, un hurón Ferret que Miguel buscó por mucho tiempo, finalmente lo consiguió en una casa de mascotas exóticas en Buenos Aires y hace un año lo trajo a la ciudad.
Pagó por él lo mismo que se paga por cualquier perro de raza con pedigrí, fueron 1.400 pesos, más una jaula, alimento especial y hasta elementos para limpiarle las orejas y los dientes.
En total abonó 2.400 pesos y luego, al llegar a la provincia, 300 pesos más para declararlo en Fauna. Son muy inquietos y curiosos, en Neuquén no se venden y los ejemplares en la zona no llegan a diez. Es imposible reproducirlos porque, como no es un animal autóctono, deben llegar de Estados Unidos castrados.
“En Estados Unidos es muy común y es la tercera mascota después de los gatos y los perros, pero acá todavía no, a veces la gente me ve por la calle y me dice: Tenés un bicho que no se puede tener, entonces por ahí llega Fauna y cuando me ven dicen: 'Ahh, pero si es Bruno'”, contó Miguel. Como los perros, Bruno tiene pedigrí, tiene un chip en la oreja, se le ponen las mismas vacunas que a un can y come alimento de gato.
Más raros
Una rareza que también vendió y que muchos compraron por ser de la suerte son unas ranas bombinas. Son pequeñas, de panza roja brillante con manchas negras y lomo verde brillante también con manchas negras.
“Tienen un hermoso canto; hay acá en Neuquén de esas pero el problema es alimentarlas porque sólo comen moscas y además tienen que estar vivas, lombrices sólo algunas y de vez en cuando”, detalló Miguel.
“Otros de los animales que son conocidos, pero no como mascota, son las chinchillas; son excelentes para tenerlas”, dijo y también mencionó que en su caso tuvo hasta arañas como mascotas.
Aunque ya pasaron de moda, las iguanas están dentro de estos animales exóticos, ellas no pueden andar por la calle debido a que está prohibido por ordenanza. Ya no se ven como antes, aunque siguen vigentes y al ser animales longevos, las que se vean con frecuencia antes de 2004 siguen siendo mascotas puertas adentro.
“Homero -una iguana- no sale de acá adentro, no tiene relación con los otros animales que tengo, pero te busca y te pide de comer, ahora estoy pensando en tener un camaleón”, concluyó Miguel.


