Ley de alquileres: en Neuquén los dueños la evitan y cobran subas mayores
Un reconocido operador inmobiliario consideró que la Ley de Alquileres, que avanza en Diputados, no debería modificarse hasta que cambie el Congreso.
Mientras el Congreso modifica la Ley de Alquileres, en Neuquén se secó la plaza de arrendamientos inmobiliarios para vivienda permanente. El experto en el mercado inmobiliario provincial Guillermo Reybet explicó que prácticamente no se firman nuevos contratos porque los propietarios no quieren comprometerse a largo plazo en los términos de la ley vigente.
La lógica descripta por el reconocido agente inmobiliario indica que los alquileres con contrato se prorrogan por acuerdo entre las partes por lo general por plazos de no más de seis meses. Reybet lamentó que en Neuquén falte estadísticas sobre la disponibilidad de propiedades para vivienda permanente en el mercado de los alquileres. Ante esa falta, dio datos de la Ciudad de Buenos Aires que ilustran la contracción de la oferta: "Por lo general estaban para alquilar entre 12 y 15 mil propiedades, pero ahora no son más de 400", dijo en una entrevista con la radio LU5.
"La realidad es que el mercado se maneja con parámetros distintos a los fijados en la Ley", advirtió Reybet.
"Todos los contratos que se firmaron desde julio de 2018 hasta julio de 2020, que se modificó la ley, los contratos tenían ajustes semestrales. Entonces cuando se fueron venciendo esos contratos las partes los fueron prorrogando cada seis meses para no entrar en la ley actual. Lo mismo está pasando con los contratos que vencían en julio de 2023 se están prorrogando por seis meses para escaparle a la ley", agregó el agente inmobiliario.
La Ley de Alquileres y los contratos nuevos
A renglón seguido consideró que "la complicación se da en los contratos nuevos, cosa que hay poco y nada porque no hay oferta en el mercado".
Reybet cuestionó las modificaciones a la Ley de Alquileres que está impulsando el oficialismo en Diputados de la Nación. No sólo los plazos que fija, entre los cuales aparecen los tres años de duración de los contratos, sino también por las condiciones que fija. Una de las más denostada por los propietarios es la inclusión de un indicador para los ajustes de precios basado en la movilidad de los salarios o la inflación, según cuál sea más conveniente para el inquilino.
Así las cosas el agente inmobiliario consideró que en septiembre el índice de actualización de alquileres fue del cinco y medio por ciento, la mitad del crecimiento de la inflación ese mes.
El operador neuquino consideró inconveniente que el Congreso avance en la sanción de una nueva Ley de Alquileres antes de que se produzca el cambio de representación con los legisladores que sean electos el 22 de octubre, que asumirán en diciembre.
"Hoy en día están todos los contratos con ajuste semestral sin ningún índice de referencia. Por ejemplo, termina un contrato de cien mil pesos y el propietario propone prorrogarlo por seis meses a 150 mil pesos, entonces el inquilino tiene la alternativa de aceptar o decir: 'bueno, me voy' y se da por terminado el contrato. El tema es que no hay unidades para nuevos contratos en el mercado", relató el empresario inmobiliario.
Luego consideró que la situación para los inquilinos es más desfavorable que si se volviera a regir el tema por la vieja legislación que establecía contratos mínimos por dos años con ajustes semestrales, que quedaban establecidos cuando se firmaban esos contratos. "Se podía prever lo que pasaría en los dos años, hoy no hay ninguna previsión", cuestionó.



