Neuquén. Luego de varias crisis y una demanda creciente, el refugio para adultos del cura Gabriel Brochero ya no recibirá más personas en situación de calle para que pasen la noche.
Lo que no se cerrará, por ahora, será la asistencia diaria a las personas que necesiten un refuerzo alimentario.
El lugar funciona desde el año pasado en la calle Antártida Argentina al 727 y tiene una capacidad para albergar a unas 10 personas. En los últimos meses, la demanda se triplicó y el Obispado del Neuquén se vio obligado a cerrar el refugio.
Carlos Dohuorq es el cura encargado del refugio que funciona en la parroquia Inmaculada Concepción, y sostuvo que en los últimos meses la demanda del refugio se vio incrementada y que no se pudo sostener.
El refugio hasta había sido bendecido por el papa Francisco antes de abrir en julio de 2017, algo que generó impulso.
El refugio Gabriel Brochero es de carácter transitorio para hombres en situación de calle, una iniciativa que se lleva adelante entre el Obispado y el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la provincia.
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