Durante diez días, el combustible nuclear estuvo quemándose, soltando en la atmósfera elementos radiactivos de una intensidad equivalente a más de 200 bombas de Hiroshima y contaminando tres cuartas partes de Europa.
Las principales víctimas fueron los "liquidadores", principalmente rusos, ucranianos y bielorrusos que participaron en la limpieza y en la construcción de una zanja alrededor del reactor accidentado.
- 30 de septiembre 1999 - Japón. Un accidente se produjo en la fábrica de tratamiento experimental de Tokaimura (noreste de Tokyo) debido a un error humano, provocando la muerte de dos técnicos.
Más de 600 personas (empleados y habitantes de los alrededores) fueron expuestos a radiaciones y unas 320.000 personas fueron evacuadas. Este accidente, de nivel 4 según la INES, es el más grave después del de Chernobyl.
- 9 de agosto 2004 - Japón. En la central nuclear de Mihama (centro), una canalización se rompió, aparentemente como consecuencia de una importante corrosión, provocando que vapor no radiactivo se escapara, matando por quemaduras a cinco empleados.
- 28 de marzo 1979 - EE.UU. En la isla Three Mile (Pensilvania), una serie de errores humanos y de fallas técnicas impidieron el óptimo enfriamiento de un reactor, cuyo centro empezaba a fundirse.
Los deshechos radiactivos provocaron una importante contaminación dentro de la sala de aislamiento, pero sin afectar a la población ni al medio ambiente. Unas 140.000 personas fueron temporalmente desplazadas, tras este accidente de nivel 5 según la INES.
- Agosto de 1979 - EE.UU. Una fuga de uranio de la central nuclear secreta ubicada cerca de Erwin (Tennessee) contaminó a unas mil personas.


