El clima en Neuquén

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La Mañana

Los datos que arrojó la temperatura interna del MPN

Los que fueron candidatos y los que avalaron una lista hicieron su lectura en cuanto a números por la ausencia de votantes y política para la carrera a la Gobernación en 2011.
Por RAMIRO MORALES

La semana que pasó sirvió para ver el termómetro interno de la gran masa de afiliados que tiene el Movimiento Popular Neuquino: hubo dos sectores a quienes la temperatura interna les midió bien 37 grados, no para tener fiebre, y otro se dio cuenta de que debía llegar más arriba, porque el mercurio no había superado los 30 grados.
Los festejos fueron medidos porque como una cachetada de realidad finalizó el plazo para que la provincia pueda refinanciar su deuda con Nación y fue necesaria una gestión del gobernador Jorge Sapag para ampliar el plazo. Es que la decisión de aceptar las reglas de juego y dejar de lado los juicios contra el gobierno federal pueden significar un paso relevante para el futuro provincial.
La elección de autoridades partidarias del mayor partido provincial del país del domingo 15 de agosto después de 9 años dejó algunas lecturas que pueden ser asimiladas en función de la necesidad de justificar derrotas echándole la culpa a otro, o festejar triunfos sobreestimando fortalezas.
Los números: De los 108.003 afiliados votaron unos 38.000, es decir el 38 por ciento. Hubo una masa de votantes impresionante que no se acercó a las urnas. Escudriñar en las razones será la tarea pendiente de quienes se escudaron bajo el argumento de rememorar épocas doradas de movilización ciudadana. De todas formas, sin quitar reproches a esos deberes, hay que observar desde afuera que el candidato ya firme de la oposición para disputar el poder el año que viene se impuso en una interna con 2.700 votos contra 2.600 de su contrincante. En términos numéricos también quedó en evidencia el famoso y polémico voto en blanco, es decir, el afiliado que no puso ninguna boleta para la Junta de Gobierno, una suerte de Poder Ejecutivo del partido. El primero que se quejó fue José Brillo, el más perjudicado, pero su declaración fue como un boomerang porque a las pocas horas el gobernador le reprochó que su lista, la Celeste, había sacado 9.500 votos pero había presentado 14.500 avales, es decir que hubo 5.000 afiliados que firmaron el aval pero no la votaron. Sólo a nivel enunciativo, a nivel nacional después del partido Justicialista que tiene 3,8 millones de afiliados, está la UCR con 2,4 millones y le siguen, muy abajo, el Frente Grande con 174 mil y el Partidos Socialista con 116 mil afiliados, según el Registro Nacional de Afiliados a los Partidos Políticos.
Doce de las veintidós seccionales las ganó la lista Naranja; ocho seccionales las ganó la lista Blanca; una la Amarilla y una la Celeste. La Convención del Partido, con los datos que se manejaron todavía extraoficialmente, la ganó la lista Naranja. De los 52 convencionales, 35 pertenecen a la lista Naranja con lo cual se produce un equilibrio partidario. La Junta de Gobierno la dirige la lista Blanca y la Convención, la mayoría pertenece a la lista Naranja, la lista de los intendentes que contó con la simpatía del gobernador Jorge Sapag tras el accidente que se llevó la vida de Luz Sapag horas después de que ésta aceptara encabezar la nómina para la Junta de Gobierno. La Naranja no llevó candidato a ese estamento partidario.
 
La política
No había duda de que según el resultado del domingo pasado, se iba a acomodar la gatera para la carrera que tiene como meta la gobernación del año que viene. Si bien no compitió con su nombre, el gobernador Jorge Sapag -se había lanzado a la reelección con anterioridad- quedó posicionado gracias al aval que le dio a la Naranja mientras que Jorge Sobisch logró su espacio pero no fue por la diferencia que tal vez esperara porque cuando se le preguntó si iba a ser candidato a gobernador no fue muy taxativo. De todas formas el silencio que se produjo después de la noche del domingo da lugar al dicho que dice: no aclares que oscurece. Se ubicó como presidente del partido y mira su termómetro sin que éste acuse que el partido tenía fiebre de él ante su ausencia pública. La Blanca  también obtuvo el privilegio de lograr la llave del edificio de Colón y San Martín de Neuquén capital, la seccional más importante en cantidad de afiliados, la que genera más convocatoria (con o sin discusión) y según la tónica que le imponga José Oser pasará a ser como una mesa examinadora para quienes aspiren a obtener la llave de la oficina que tiene una vista privilegiada del monumento a San Martín en el segundo piso de la municipalidad.
Después de los rezongos de Brillo en torno al voto en blanco, el termómetro le indicó que los afiliados le habían dado deberes en Cutral Co, donde le tocó pelear de visitante frente a un candidato que era titular para la convención y que era de esas tierras. En su campaña insistió en recuperar ese y otros municipios.
Los intendentes del MPN cumplieron en demasía y quedó en evidencia que, tras un sector de los diputados provinciales, son la base de sustentación política del actual gobernador y probablemente serán la palanca que lo lleve a competir por un nuevo mandato en 2011.
 
El desendeudamiento con condiciones
La relación institucional y política que tejió el gobernador en estos casi tres años de mandato con el gobierno de Cristina Fernández, fue puesta a prueba esta semana cuando venció el plazo al plan de desendeudamiento que había lanzado la Presidenta en el mes de mayo. La condición para acceder a las condiciones de refinanciación de la deuda es que se dejen de lado litigios judiciales que en el caso de Neuquén son cinco reclamos por regalías mal liquidadas y por Coparticipación Federal de Impuestos que en términos hipotéticos pueden significar más ingresos a la provincia que los que obtiene con este programa de ayuda. Del resultado de esta prórroga y la adhesión o no de Neuquén – Sapag pidió la opinión de los diputados provinciales—dependerá una buena parte del futuro económico provincial, como los pagos que se hacen por los títulos de Sobisch.
El 64 por ciento de la deuda que tiene Neuquén es con la Nación, contra el 85 por ciento que tiene Río Negro o con el 93 por ciento que tiene Jujuy o el 74 de San Juan, provincias que no reciben regalías en cantidad como Neuquén y que, por lo tanto, les resultó ventajoso en primera instancia el plan nacional.
Una prórroga significará abrir un esquema de cruce de opiniones en torno a la conveniencia de aceptar o no el programa nacional y poner a prueba, así, esa relación tejida al amparo de una vinculación institucional.