Los veganos avanzan en la batalla contra los prejuicios

Ya suman unos 600. No comen ni visten productos de origen animal.

CATALINA ARCA
arcac@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
Con la premisa de no consumir ningún alimento, prenda de vestir o producto de origen animal, las personas que se inclinan al veganismo modifican no solo sus prácticas alimenticias sino también la forma en que se relacionan con su entorno. Aunque aún le quede derribar varios prejuicios, este estilo de vida se va imponiendo lentamente en la región.
En Neuquén, la filosofía vegana es relativamente nueva, y se ve reflejado en los comercios y restaurantes que ofrecen menús y opciones para las personas que se asumen como tales. Sin embargo, la comida es solo una arista de este fenómeno, ya que tampoco utilizan ropa, productos de higiene personal o de limpieza que hayan sido testeados en animales.
Existe una gama de opciones para sustituir esos productos, siendo Biferdil, Natura, Plusbelle y Querubín los pocos nombres que suenan en la cultura vegana. Otras opciones dentro del mercado son los productos artesanales creados por microemprendedores locales, como es el caso de Smellme, una tienda de fragancias naturales, o JustBe, una minifábrica de ropa que no utiliza cuero, seda ni lana para confeccionar sus prendas de vestir. Incluso desde hace poco existe Gretelina, la primera pastelería vegana del Alto Valle ubicada en Centenario.
Agustina Scantamburlo es vegana desde hace un año, tras ver que sus convicciones proteccionistas no estaban siendo coherentes con sus prácticas alimenticias. También es la creadora de la agrupación Voz Animal, que lucha por los derechos de los animales. La organización funciona en el Alto Valle desde hace seis meses y a pesar de su corta existencia, ya han realizado actividades en distintos puntos de la ciudad.
En el caso de Mariana Pera, estudiante de inglés, decidió ser vegana cuando comenzó a ver los videos “sobre los modos de extracción de leche de las vacas, o cómo se tenían a las gallinas ponedoras”.
Desde ese entonces dejó la leche y los quesos, aunque seguía consumiendo galletitas y “de vez en cuando comía dulce de leche”, que fue lo que más le costó dejar.
Para Gustavo Baeza, quien desde hace ocho meses es vegetariano, el cambio recién comienza. “Arranqué más que nada por una cuestión que tiene que ver con la ética, por saber que los animales son seres sintientes y que uno puede vivir o tener una forma de vida sin matanza ni explotación de ellos”, detalló.
En este mundo, las redes sociales cumplen un papel fundamental ya que sirven para socializar todo tipo de recetas e información sobre los productos aptos, también para convocar a eventos y actividades.
En la región, el grupo de Facebook “Vegetarianxs y veganxs Alto Valle” comenzó a funcionar desde hace dos años. En un principio tenía 50 miembros y hoy son alrededor de 600, según explicó Baeza, administrador del grupo.
Otra de las páginas reconocidas es “En transición al veganismo”, espacio que brinda información que ya cuenta con más de 3.000 seguidores a nivel nacional.
Aquí el ingenio es el pilar necesario para crear y sustituir productos a la hora de cocinar. Leches vegetales, lecitina de soja para reemplazar el huevo, quesos de soja o seitan son algunas de las opciones que existen al momento de elaborar una comida. “Porque ser vegano es mucho más que comer ensaladas”, aclaran. Aunque los menús dependen de cada persona, de su tiempo y de su bolsillo.
Otra de las barreras que deben superar son las escasas opciones a la hora de salir a comprar o comer afuera. “Si tenés tiempo para armar leches o quesos vegetales es un poco más fácil, pero todavía no hay una industria para nosotros, hay microemprendimientos o lugares específicos que te venden, pero aún no hay un mercado donde vos puedas comprar todo este tipo de cosas”, aseguró Baeza. El tupper con comida se vuelve un amigo fiel a la hora de las reuniones sociales.
En el caso de los bares o restaurantes locales, de a poco la oferta gastronómica se va ampliando aunque aún son contados con los dedos de las manos. “Las cosas se consiguen, ahora mejor que antes, porque se está multiplicando el número de personas veganas y se están trayendo un montón de cosas”, contó Mariana. Lo mismo ocurre con los productos de higiene personal o de limpieza.

TRES PREGUNTAS A...

Dr. Luis María Delupi
Médico generalista, impulsor de Mi Comida Me Sana, espacio sin fines de lucro desde donde se comparte información a través de charlas o las redes sociales sobre la toma de conciencia alimenticia bajo el lema “Que tu alimento sea tu medicina”.

1. ¿Qué tipo de alimentación debe seguir un vegano para estar saludable?
Principalmente variada, incluir muchos alimentos, como ocurre con cualquier dieta. Aunque cuando uno realmente toma una decisión de modificar su alimentación no debe dejar de investigar y estudiar cómo funciona el cuerpo.

2. ¿Cuáles son los riesgos de salud si no se sigue?
Si hace las cosas mal, le ocurre lo mismo a cualquier persona que no incluye todos los alimentos necesarios para estar saludable. Por eso se debe tener conciencia de lo que se come. Por eso promovemos una alimentación consciente, saber de dónde vienen los alimentos que comemos.

3. ¿Con qué alimentos puede sustituir ciertas vitaminas o proteínas que están en los alimentos de origen animal?
En el caso de las proteínas, se pueden encontrar en la quinoa, el amaranto, cereales y frutos secos porque allí están los aminoácidos que el cuerpo necesita. Con respecto a las vitaminas, puede incluir algas marinas, que están totalmente descartadas de nuestras dietas.
El único problema podría ser la vitamina b12 y en ese caso he aconsejado, que si están en la duda, vean la posibilidad de tomar complementos para no entrar en déficit. Ojo, esto también le puede ocurrir a una persona carnívora, que, por ejemplo, tenga alguna patología en el intestino y no absorba la vitamina.

La pastelería

NEUQUÉN

Marianne Metzger, más conocida como Mari, es la impulsora de la primera pastelería vegana de la zona. Comenzó trabajando con mesas dulces tradicionales y cuando modificó su estilo de vida hace algunos meses, debió adaptar las recetas. Así nació Gretelina, que adopta el nombre de una perra que tuvo Mari, a quien le quiso “hacer un honor con el nombre, así que fue una forma de rescatar el amor por los animales”.
Para la confección de las tartas dulces y budines, encontró sustitutos para el huevo y la leche vacuna. “Uno trata de conseguir las recetas tradicionales y veganizarlas, por ahí hay cosas que se logran muy bien. Por ejemplo, el lemon pie que lleva merengue, que no hay nada que se pueda reemplazar para hacer lo mismo, se suplanta con cremas alimonadas y quedan espectaculares”, aseguró.
En cuanto al costo, muchos productos suelen ser más caros que los tradicionales “pero resultan ser mucho más rendidores”. La mayoría de los ingredientes se consigue en la región, pero cuando no es así son encargados en Buenos Aires. Desde su creación, Gretelina estuvo presente en la actividad del Día del Veganismo, que realizó Voz Animal en la Plaza de las Banderas. También organizó el primer té vegano, donde hubo exposición de productos y difusión de información sobre el estilo de vida.
Mari adelantó que tiene pensado ampliar la oferta gastronómica para que también haya productos sin TACC y para personas con diabetes. “Cuanto más inclusivo, mejor”, dijo.

La defensa

NEUQUÉN
Voz Animal es una organización que nació este año. Realizó una protesta pacífica en una jineteada por el aniversario de la ciudad, donde la presencia del grupo no fue bien recibida, al punto de originar la creación de un grupo que los repudió. También rescataron a una chancha embarazada que estaba a la venta a través de un clasificado. Para ello, hicieron una venta de empanadas veganas para juntar el dinero. Rita, como la llamaron, está en una chacra junto con otros animales que no son para el consumo humano.

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