«El viento frío de la xenofobia vuelve a soplar su falsa respuesta para los retos de la economía y de la sociedad», expresó el mandatario, en un discurso pronunciado en San Pablo ante los participantes de un seminario sobre derechos humanos y responsabilidad social de las empresas.
Según Lula da Silva, la Directiva de Retorno aprobada este mes por el Parlamento Europeo refleja el «prejuicio contra la inmigración» que, a su juicio, es «el gran problema del mundo desarrollado».
«El mundo al que llamamos desarrollado es quizás hoy la parte del planeta más prejuiciosa, más que Brasil y otros países. El gran problema es el prejuicio contra la inmigración, el miedo a perder la posición social, el miedo a perder el empleo, el miedo a que alguien ocupe su espacio. Este es un problema extremadamente serio en toda Europa», dijo.
El presidente brasileño sostuvo que restringir la inmigración es una «falsa respuesta» al problema, y agregó que la mejor solución es ayudar a los países pobres.


