Buenos Aires > La argentina Máxima Zorreguieta, convertida en princesa tras casarse con Guillermo de Holanda hace once años y futura reina cuando su esposo sea investido rey el próximo martes, escribió con su vida una verdadera historia de película.
Nacida en la ciudad de Buenos Aires el 17 de mayo de 1971, Máxima es hija de María del Carmen Cerruti y de Jorge Zorreguieta, cuyo pasado como funcionario de la última dictadura cívico militar argentina empañó la llegada de su hija a la familia real.
Esta mujer rubia e imponente, con orígenes españoles e italianos, transcurrió su infancia y adolescencia junto a sus tres hermanos en un piso del porteño barrio de la Recoleta, donde todavía viven sus padres.
Estudió en el exclusivo Colegio Northlands, una institución bilingüe de Olivos.
Según "Máxima, una historia Real", la biografía no autorizada de la princesa, los Zorreguieta siempre llevaron un estilo de vida típico entre las "familias de la 'aristocracia' vernácula venidas a menos" de la Argentina.
"Siempre fue ambiciosa. Su hombre ideal, su príncipe azul, no era el chico de barrio que andaba en bicicleta. Ya desde adolescente le encantaban los extranjeros", precisó una amiga.
La princesa de Holanda realizó sus estudios universitarios en la Universidad Católica Argentina, donde se graduó en Economía.
Sus compañeros la recuerdan como una alumna responsable, aunque nunca fue de las mejores. Antes de recibirse y luego de graduarse, Máxima trabajó en Buenos Aires en importantes empresas. En Nueva York, y gracias a una de esas amistades de "alto standing", fue que la argentina conoció al príncipe Guillermo.
El encuentro se produjo con la ayuda de Cynthia Kaufmann, una amiga de colegio que se movía entre la elite neoyorquina, que había conocido al príncipe en una maratón de Nueva York y le había mostrado unas fotos de su amiga Máxima, con quien el heredero al trono quedó fascinado.
Poco después, Guillermo pudo conocer a la joven argentina cuando viajó especialmente a la Feria de Sevilla, en marzo de 1999.
Casi dos años después de aquel primer flechazo, el 2 de febrero de 2002, el príncipe heredero de Holanda y la argentina se casaron, en una ceremonia que terminó de cerrar ese círculo virtuoso de una historia de vida que ella misma se encargó de escribir como el guión de una película.


