Una trabajadora social que asistía a la familia alertó a la policía. Qué decían las cartas que encontraron en la vivienda.
Una tragedia familiar conmociona a Australia, luego de que un matrimonio y sus dos hijos adolescentes con autismo fueran hallados muertos en su vivienda de un suburbio de Perth. La Policía investiga el caso como un doble homicidio seguido de suicidio y analiza una carta encontrada en el lugar que podría resultar determinante para esclarecer lo sucedido.
Las víctimas fueron identificadas como Jarrod Clune, de 50 años, Maiwenna Goasdoue de 49, y sus dos hijos de 16 y 14. Los cuerpos fueron hallados en distintos sectores de la propiedad, junto a los dos perros y el gato de la familia, que también estaban muertos.
Las cartas que dejaron los padres
El hallazgo se produjo cerca de las 8:15 de la mañana, luego de que una trabajadora social, que asistía regularmente a los menores, alertara a los servicios de emergencia que no se podía comunicar con la familia. Al llegar al lugar, los efectivos encontraron una primera carta que advertía que no se ingresara y que indicaba dar aviso a la Policía.
Los investigadores también hallaron una segunda carta, que creen que funcionaba como una despedida. Ese escrito permitió concluir que los padres habrían decidido quitarles la vida a sus hijos y luego suicidarse. Según informó The Sun, la carta incluía detalles sobre la situación económica de la familia y planes vinculados a sus finanzas.
La Policía informó que en la escena no se encontraron signos de violencia ni armas, y que las muertes no habrían sido producto de un ataque violento. “Se trata de un hecho trágico y devastador que tendrá un profundo impacto en la comunidad”, señaló Jessica Securo, una de las investigadoras de la policía de Australia Occidental.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, los adolescentes habían sido diagnosticados con un grado de autismo severo, no verbal. Aparentemente, la familia habría perdido recientemente parte del financiamiento estatal destinado al apoyo por discapacidad.
Tanto los chicos como su padre habían asistido anteriormente a una escuela privada de Perth, Christ Church Grammar. Docentes de ese establecimiento señalaron que los padres eran atentos y comprometidos con el cuidado de sus hijos, aunque se encontraban exhaustos por la falta de descanso, ya que los adolescentes tenían dificultades para dormir durante la noche.
Los vecinos y allegados afirman que la pareja se encontraba en aislamiento social y desprotección sistemática, según testimonios recogidos por Daily Mail. Reportes de allegados y cuidadores indican que ambos adolescentes sufrían autismo severo y eran no verbales, lo que suponía una carga cotidiana excepcionalmente onerosa para los padres.
La falta de apoyos institucionales y el deterioro de la situación familiar quedaron retratados en declaraciones de la amiga de la madre, Nedra, quien relató a Daily Mail que los Clune se sentían “cada vez más aislados y sin apoyo de amigos o familiares”, además de lidiar con la exclusión de los servicios de asistencia, las escuelas y el sistema de salud australiano.
Nedra insistió en que “nadie puede entender la lucha interminable que vivían para acceder a servicios indispensables”. Las dificultades se vieron intensificadas ante la negativa de Maiwenna Goasdoue a enviar a sus hijos a centros de respiro, por temor a un posible maltrato.
Te puede interesar...












Dejá tu comentario