Buscan impulsar una campaña solidaria para reunir bombitas de agua y alimentos para la merienda de unos 60 niños.
El comedor merendero Unidos de la Meseta se prepara para celebrar el carnaval con una jornada recreativa pensada especialmente para niñas y niños del barrio. La actividad, denominada “el bombazo de la meseta”, se realizará el próximo domingo 16 de febrero por la tarde y tendrá como principal propuesta una guerra de bombitas de agua y una merienda compartida con las familias que asisten habitualmente al espacio comunitario.
Para poder concretar la iniciativa, desde la organización lanzaron una convocatoria solidaria y solicitan donaciones de bombitas de agua y alimentos para preparar la merienda. No piden dinero, sino colaboración con insumos que permitan garantizar una tarde de juego, encuentro y disfrute en un contexto atravesado por fuertes necesidades sociales y económicas.
El comedor-merendero Unidos funciona en el asentamiento San Antonio 1, en la meseta neuquina, detrás del Mercado Concentrador y a unas cinco cuadras del basural de la ciudad, lindero a la Colonia Rural Nueva Esperanza. Allí, de manera completamente voluntaria, un grupo de vecinos sostiene desde hace años un espacio de contención para familias que viven el día a día con enormes dificultades.
“En principio éramos comedor y merendero, pero este año se nos complicó mucho sostener el comedor. A veces no conseguimos carne o los alimentos necesarios y no llegamos a cocinar para todos”, explicó Daniel González, responsable del espacio, en diálogo con LU5. Actualmente, el merendero asiste de manera regular a unas 30 familias, aunque la demanda creció considerablemente durante enero y febrero.
Según relató González, muchas personas llegan al lugar luego de escuchar sobre el trabajo comunitario que se realiza en el sector. “Viene gente que se asentó hace poco y que está viviendo el día a día. Te dicen ‘la estoy pasando mal, no me alcanza’, y uno trata de ayudar con lo que tiene”, señaló. La asistencia se sostiene casi exclusivamente gracias a donaciones de vecinos y comercios, que colaboran con alimentos o productos que sobran del día.
“Todo lo que entregamos es donación de gente anónima. Nosotros trabajamos de manera transparente, no nos quedamos con nada. Si no tengo, no tengo, y eso te parte el corazón porque querés ayudar a todos y no siempre se puede”, expresó Daniel, quien además vive en el mismo predio donde funciona el merendero.
El referente comunitario también contó que el último año fue especialmente difícil en lo personal. Padece diabetes y atravesó complicaciones de salud graves, que incluyeron una amputación y una prolongada internación. Aun así, decidió seguir adelante con el proyecto. “Me gusta este trabajo, me gusta ayudar a la gente. No me caso con ninguna bandera política, ayudo a todos por igual”, afirmó.
En ese contexto, la celebración de carnaval aparece como una oportunidad para regalar un momento de alegría en medio de tantas carencias. La idea del “bombazo” surge de una tradición barrial que Daniel vivió en su infancia. “Yo soy nacido y criado en el barrio Don Bosco Tercero, y en esta época siempre jugábamos a la guerra de bombitas con los vecinos. Quise traer eso acá, que los chicos puedan vivir lo mismo”, contó.
Hace dos años ya realizaron una actividad similar, con la participación de unos 60 chicos, y este año esperan que se sumen muchos más. “Cuando hay ruido en el barrio, se prenden todos”, dijo entre risas. La jornada está pensada para comenzar alrededor de las 16 horas, aprovechando el feriado, y se espera la presencia de madres, padres y vecinos del sector.
Además de bombitas de agua, el comedor necesita alimentos para la merienda, como jugos, productos frescos y snacks. “Hacer panchos, pizzas o algo para compartir requiere ayuda. Sabemos que la gente siempre colabora y por eso apelamos a la solidaridad”, remarcó.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse a través de la página de Facebook “Comedor Merendero Unidos” o contactar directamente a Daniel González al 299 518 2752. Desde la organización también informaron que cuentan con un vecino con vehículo para retirar donaciones, en caso de ser necesario. “Queremos disfrutar con las familias del sector y que los chicos tengan su carnaval”, resumió Daniel.
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