El magnate de Meta (Facebook) levanta un sofisticado complejo autosuficiente en un lugar paradisíaco.
En Estados Unidos suele ser bastante común que personas con tendencia a las teorías conspirativas construyan bunkers subterráneos para preservarse de posibles desastres.
Pero despertó suspicacias que lo haga una magnate de la dimensión de Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, presidente de Meta y uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo.
La revista Wired, en una larga producción periodística, reveló detalles del complejo que Zuckerberg y su esposa, Priscilla Chan, están levantando en una de las zonas más bellas de Hawái.
El complejo está ubicado en Koolau Ranch, de la isla Kauai, y su extensión alcanza las 570 hectáreas. Lo rodea un alto muro y cuenta con un sólido equipo de seguridad.
“Las historias sobre el complejo y su propietario corren desenfrenadas en la rumorología local, que eleva el proyecto a gran ciudad subterránea”, señala Wired.
La revista agrega que “mucha gente especula que Zuckerberg ha proyectado una especie de búnker postapocalíptico para estar a salvo en caso de que la civilización colapse”.
Al parecer los obreros, técnicos y profesionales que trabajan en el complejo firmaron un contrato de confidencialidad por el que no pueden hablar del tema. Pese a ello, ya comenzaron a trascender algunos detalles del lugar, y resultan sorprendentes.
El complejo
Zuckerberg compró los lotes hace casi nueve años e inmediatamente comenzaron los trabajos de la obra, que rondaría los 250 millones de euros, sumando el valor del terreno.
Está ubicado en el noreste de la isla hawaiana de Kauai, en una abúlica zona entre los centros turísticos de Kapaa y Hanalei. El paisaje es de una enorme belleza.
De acuerdo a los planos obtenidos por Wired, hay dos mansiones centrales unidas por un sofisticado túnel “que se bifurca en un refugio subterráneo de casi 500 metros cuadrados”.
El refugio cuenta con un espacio habitable, “una sala de máquinas y una compuerta de escape a la que se accede por una escalera”.
La puerta principal del refugio subterráneo será de acero y se rellenará con concreto, que es el estilo clásico de búnkeres y refugios antiaéreos. Esto la hace resistente a explosiones.
Pero no termina allí. En una zona boscosa cercana está planeado construir una red circular de casas en los árboles, conectadas por puentes de cuerda. Los habitantes podrán desplazarse de una a otra sin bajar a tierra.
Afuera del refugio, a flor de piso, están previstas viviendas para invitados. Se trata de unos 30 dormitorios con sus respectivos baños.
Muy cerca se está levantando un edificio que tendrá un gimnasio completo, sauna, jacuzzi, piscina de agua fría y cancha de tenis.
Las puertas, en general, también tienen un alto nivel de seguridad. La mayoría de ellas se abren y cierra mediante tableros electrónicos y están insonorizadas. “Otras –explica la revista-, como las de la biblioteca, se describen como puertas ciegas hechas para imitar el diseño de las paredes circundantes.
Un enorme muro de dos metros rodea todo el complejo, obviamente vigilado por cámaras y todo tipo de seguridad. Para ingresar se utilizan códigos digitales.
Autosuficiente
Como todo búnker post-apocalíptico, este también cuenta con una serie de elementos que lo hacen “autosuficiente”.
En primer lugar, tiene un depósito de agua propio de 16 metros de diámetro y cinco de altura, acompañado por un sistema de bombeo.
Pero, además, a lo largo del complejo hay espacios dedicados a la agricultura y ganadería, para poder producir sus propios alimentos.
La isla
El archipiélago de Hawái es el único estado insular y extracontinental de Estados Unidos. Está ubicado en el océano Pacífico central, al suroeste del territorio estadounidense.
Kauai es la más antigua y pequeña de las ocho islas principales de Hawái. Tiene apenas unos 73.000 habitantes, muchos de ellos descendientes de nativos hawaianos.
Se les fueron sumando migrantes chinos, japoneses, filipinos y puertorriqueños que llegaron para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar a finales del siglo XIX y principios del XX.
En los últimos años hubo un flujo importante de estadounidenses, especialmente cuando el turismo fue reemplazando a la industria de la caña de azúcar.
Pese al avance del turismo, la isla no cambió mucho, según cuenta la revista. Aún conserva “un aire de pueblo pequeño”.
Los habitantes se dedican al surf, pescan en las playas o disfrutan de las montañas. Es un ambiente idílico, con un hermoso paisaje.
Tal vez todos estas circunstancias hicieron que Zuckerberg y Priscilla Chan y eligieran esta isla para levantar su refugio post-apocalíptico.
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