Madrid (AFP-NA) > Adolfo Suárez, primer presidente del gobierno durante la Transición Española, “un hombre de concordia que hizo posible la democracia”, falleció ayer a los 81 años, entristeciendo a un país que se preparaba para rendirle homenaje.
Su muerte fue debida a la enfermedad de Alzheimer, que padecía desde hacía más de una década y que -contrariamente al resto de España, que lo recuerda con orgullo- le hizo olvidar quién había sido.
El rey Juan Carlos, con quien Suárez había mantenido una estrecha relación, lamentó la pérdida de “un colaborador excepcional” y “un amigo leal”.
Antiguo hombre del aparato franquista, Suárez había sido encargado en 1976 de formar gobierno por el rey, tras su coronación el 22 de noviembre de 1975, dos días después de la muerte del dictador Francisco Franco.
Su mandato fue ratificado después, en las primeras elecciones democráticas, en 1977.
Figura central
Se convirtió en la figura más emblemática del delicado periodo que permitió a España pasar la página de una dictadura iniciada en 1939 tras tres años de Guerra Civil.
Durante su gobierno se llevaron a cabo las principales reformas para que España se convirtiera en una democracia, como la legalización de todos los partidos políticos y la redacción de la Constitución.
Líder carismático admirado por su talento conciliador, puso las bases para permitir la entrada del país en la Comunidad Económica Europea en 1986.
Sin embargo, a partir de 1979, año de su segunda victoria electoral, emprendió un declive, lastrado por las dificultades y la retirada del apoyo del rey, que le llevó a dimitir en enero de 1981, días antes del intento de golpe de Estado militar del 23 de febrero.
Aquel día Suárez fue uno de los tres miembros del Congreso de los Diputados que permaneció sentado cuando el teniente coronel Antonio Tejero irrumpió pistola en mano gritando: “¡Todos al suelo!”.
Retirado de la vida pública desde que se le declarara la enfermedad, perdió rápidamente la conciencia de lo que le rodeaba.
Homenajes
Suárez “es una de las figuras más importantes y positivas de nuestra historia común”, afirmó el presidente Mariano Rajoy.
El ex mandatario José María Aznar (PP) afirmó que “tendrá siempre un puesto de honor en la democracia española”. José Luis Rodríguez Zapatero aseguró: “Nada borrará de nuestra memoria su ejemplo”.
Los restos de Suárez son velados desde hoy en el Congreso. Recibirá sepultura mañana en Ávila, donde había nacido.


