Neuquén, una ciudad que convive con los charcos

Las pérdidas de agua y de cloacas son constantes. Quejas y bronca.

Georgina Gonzales

gonzalesg@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Para muchos neuquinos, un día normal arranca con encontrarse con un charco en la vereda, y no porque haya llovido. Los derrames de agua, y en los peores casos de cloacas, son un clásico de la ciudad. Los vecinos conviven con esto con normalidad y también con malestar.

Muchas de las cañerías tienen más de medio siglo, por lo que un plan de recambio debería ser prioridad. Pero para ello hace falta una gran inversión, además de romper las veredas y calles del centro de la ciudad.

La buena relación que tienen la Provincia y el Municipio con el gobierno nacional vislumbra un escenario positivo en la búsqueda de financiamiento para comenzar a dar una solución a un servicio en crisis.

80% de las roturas de las calles son por pérdidas de agua. Reparar los pozos lleva meses.

Y ya no parece que serán pateadas las responsabilidades entre la comuna y el EPAS como hace tiempo, ya que en el último mes se conformó una comisión entre ambos gobiernos para analizar la situación con miras a solucionarla.

“No nos olvidemos de que Neuquén concentra el 50% de la población de toda la provincia. Entonces se requiere una fuerte inversión en saneamiento, pero muy fuerte”. Guillermo Monzani. Secretario de Obras Públicas de la Municipalidad

Guillermo Monzani, secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, indicó que los problemas de pérdidas de agua se dan en el centro de la ciudad, donde el núcleo central de la cañería es de cemento, y también en los barrios más viejos.

“Pero así mismo tenés pérdidas en las zonas periféricas, donde ya hay cañerías de plástico”, aseguró el funcionario, quien explicó que el suceso se da por la gran cantidad de conexiones clandestinas que generan roturas en los sistemas.

“Acá siempre hay agua, ni sabemos de dónde viene. Pero igual es normal ya. Los vecinos ni se quejan. Estamos acostumbrados”. Alfredo. Comerciante de calle Sargento Cabral

“Estamos cansadas, el agua en la calle es constante. Hay mucho olor a cloaca y pisando esos desperdicios ingresan los clientes al local. Yo estaciono mi auto en la puerta y todos los días me queda bañado en esa agua, es un asco”. Irma. Comerciante de calle Belgrano

Para Monzani, es un “tema difícil de atacar” pero hay que “ponerle norte”. “No me voy a poner a pensar si lo tiene que hacer el Municipio o el EPAS, hay que solucionarlo”, aseguró.

Desde la comuna explicaron que cuando realizan asfalto y se encuentran con pérdidas, las reparan o cambian las cañerías, pero insistieron en que la solución debe ser más global.

En cuanto al futuro contrato de concesión que tanto el organismo provincial como la Municipalidad estarían de acuerdo en firmar, desde lo técnico, para el secretario de Obras, sería importante que regule la cantidad y calidad del agua y que garantice un mantenimiento de las redes. En lo que refiere a cloacas, hacer una limpieza periódica y en las redes de agua, regular bien las presiones ya que sus variantes muchas veces generan roturas.

Para Monzani, el tema más complicado son las cloacas. “Es el talón de Aquiles de la ciudad”, asumió.

Las pérdidas cloacales en el barrio La Sirena fueron noticia en los últimos días, pero también hay derrames en sectores de Belgrano y Confluencia.

La obra del colector central que llevará los desperdicios cloacales hasta la planta Tronador es una de las más esperadas para solucionar estas pérdidas en la zona centro de la ciudad. Y luego, según consideró Monzani, es de urgencia proyectar un nuevo colector del oeste.

“Todas estas obras requieren mucha plata. Esto lo van a pagar futuras generaciones, pero merece que nos endeudemos con un crédito internacional”, insistió.

Desde el EPAS, en tanto, no hubo explicación alguna sobre el fenómeno. En reiteradas oportunidades LM Neuquén llamó para pedir una postura oficial, pero no hubo ningún tipo de respuesta al respecto.

Horacio Quiroga

Intendente de Neuquén

1. ¿La Municipalidad está dispuesta a hacerse cargo del EPAS?

Queremos que el EPAS sea el CALF del agua y del saneamiento, con un contrato de concesión que fije las reglas claras de la prestación del servicio. Podríamos analizar la posibilidad de que sea municipal, solamente si el EPAS como ente provincial no se considera capaz de asumir la responsabilidad de proveer a la ciudad un servicio acorde a las necesidades. La empresa debe poner el servicio a valor presente porque hoy tiene todas las cañerías perforadas y las cloacas desbordadas.

2. ¿La cercanía suya y del gobernador al gobierno de Mauricio Macri facilita la llegada de los fondos que hacen falta para solucionar el sistema cloacal y de agua en la ciudad?

La herramienta que garantiza las inversiones es la existencia del contrato de concesión, y esas inversiones deben estar contempladas en el régimen tarifario. Por eso en su momento ofrecimos un contrato de hasta 40 años para darle previsibilidad y que puedan desarrollar herramientas financieras para conseguir los recursos.

3. ¿Cree que va a solucionar este problema antes de dejar la intendencia?

Los problemas acumulados por años de deficiencias en el servicio no van a alcanzar a solucionarse en esta gestión. Me conformo con firmar el contrato de concesión, que reparen las pérdidas que nos destrozan las calles y que se ponga en marcha la colectora central. Con eso me doy por satisfecho y le quedarán al próximo intendente reglas de juego claras para avanzar en una prestación eficiente.

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