La madrina de un hogar de niños judicializados en Neuquén expuso la dramática situación. Los últimos insumos se acabaron este martes.
Mabel es madrina de un hogar de niñas judicializadas desde hace 9 años y, este miércoles, recurrió a los medios de comunicación para exponer una dura realidad. Aseguró que esta semana, los hogares de contención de toda la ciudad se quedaron sin comida y que los niños viven hacinados y pasando hambre.
"Ayer (martes) era el último día con insumos para el almuerzo y hoy no tienen para comer, es una vergüenza", afirmó la mujer en una entrevista con LU5. "Es una forma de ejercer la violencia mucho peor de lo que ejerció su propia familia, los tienen en un lugar hacinado, durmiendo en el piso y sin comida, eso es violencia", agregó.
Como madrina del establecimiento, Mabel es testigo de las complicaciones en la llegada de las partidas durante el verano. Sin embargo, agregó que este año la situación se agravó. "Los que firman las partidas se van de vacaciones y se olvidan de los hogares. Siempre pasa que no hay un pan dulce, pero ahora no hay comida", se lamentó.
"Esto pasa siempre diciembre, enero y febrero, no me digas por qué, estás ahí como colaborando, pero no se puede saber mucho, pero uno escucha y ve. Desde mi lugar como madrina que siempre llevo cositas ricas o regalitos, esta vez tengo que estar pidiendo un paquete de fideos porque no tienen para comer", detalló la mujer.
La comida, punto crítico en los hogares
Según indicó, la situación se repite en todos los hogares de niños judicializados de la zona. "En cada hogar hay 10 o 12 chicos o chicas y hay lista de espera para entrar, pero no tienen para comer", dijo y agregó que estos centros dependen de varias instituciones del Poder Judicial y el Poder Ejecutivo, pero ninguno se hace cargo de proveer alimentos para los menores de edad.
"No les dicen nada, nos dicen que vayamos mañana, que hagamos una nota, que no firmaron los cheques, no los firmaron, es burocracia", dijo. "Yo para hoy ya junté entre mis amistades para un hogar, pero el resto de los hogares están todos iguales. El que tiene leche no tiene fideos, el que tiene arroz, no tiene tomate. Los hogares tienen chicos de 8 a 18 años, de niños y de niñas", expresó.
Si bien los voluntarios realizaron colectas para proveer de alimentos a los hogares en estos días, Mabel señaló que el Estado debe agilizar los procesos administrativos para que la comida llegue a tiempo a cada centro. Así, los padrinos y madrinas podrán ocuparse de su rol original, que implica la contención y el aporte de regalos para los chicos.
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