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La Mañana basura

Basura, vidrios y personas que pasan la noche: alerta por un predio abandonado en pleno centro donde juegan niños

El espacio permanece abierto y sin mantenimiento. Vecinos aseguran que es utilizado por menores, pero también como refugio y reclaman limpieza.

Un espacio ubicado en pleno centro de Neuquén, se convirtió en motivo de preocupación para vecinos de la zona por el estado de abandono en el que se encuentra. El predio, situado en Brown y Matheu, permanece abierto, sin un cierre que impida el ingreso y con signos evidentes de falta de mantenimiento. En los últimos meses, según relatan quienes viven y trabajan en el sector, también comenzó a ser utilizado por personas en situación de calle para pasar la noche.

La situación genera una particular preocupación porque el lugar no está completamente aislado. Por el contrario, se encuentra pegado a la escuela y, al permanecer abierto, también es utilizado durante el día por familias de la zona que llevan a sus hijos a jugar, andar en bicicleta o patinar.

En el predio que alguna vez funcionó como un anfiteatro, con gradas, un techo y un amplio playón, se acumulan zapatillas, zapatos, ropa, sábanas, almohadas, cajas y residuos de alimentos y bebidas. También hay envases de yogurt y leche, bebidas alcohólicas y una importante cantidad de vidrios de botellas rotas.

El escenario, a metros del CPEM 12, genera un riesgo particularmente evidente para los chicos que utilizan el espacio. Entre la basura y la ropa abandonada aparecen numerosos fragmentos de vidrio esparcidos sobre el piso, mientras que las condiciones generales del lugar muestran que hace tiempo no se realiza una limpieza profunda.

Desde la Sociedad Vecinal Área Centro Este vienen reclamando desde hace tiempo una intervención sobre el predio. Emiliano Sayago, tesorero de la organización, explicó a LM Neuquén que el pedido de limpieza y mantenimiento no es nuevo y que la situación se fue agravando con el paso del tiempo.

“Nosotros ya hace tiempo que pedíamos limpieza y mantenimiento de ese espacio porque está abandonado”, señaló. Según explicó, actualmente el CPEM 12 cuenta con otros espacios propios para sus actividades, como un SUM y un patio interno, por lo que el playón exterior no tendría un uso cotidiano por parte de la comunidad educativa.

Sin embargo, al permanecer abierto, los vecinos comenzaron a apropiarse del lugar para actividades recreativas. Allí entran chicos a jugar a la pelota, andar en bicicleta o utilizar el playón. El problema, sostuvo Sayago, es que esa posibilidad de uso comunitario convive con la falta de limpieza y con la presencia de personas que llegan al lugar para consumir bebidas o pasar la noche.

“Al juntarse gente a tomar y a pasarla ahí, queda todo sucio. El espacio está bastante feo”, describió.

La situación se vuelve más compleja durante la noche. El sector tiene lugares más altos y escondidos, además de sectores sin una iluminación adecuada, que según los vecinos son utilizados para dormir.

Personas en situación de calle se quedan en la esquina

Desde la vecinal aseguraron que la presencia de personas en situación de calle no es permanente, pero sí repetitiva. Según Sayago, la Comisaría Primera se acerca cuando recibe llamados y en algunas ocasiones retira a las personas que se encuentran allí, aunque después vuelven a ingresar.

“Hoy no solo está sucio sino que hay gente ahí durmiendo”, insistió.

Osvaldo, un vecino de la zona también describió una situación similar. Contó que suele observar personas que llegan durante la noche y que dejan frazadas, sábanas y otras pertenencias en distintos sectores del predio.

“No siempre están. Es como gente de paso”, explicó. Sin embargo, señaló que cuando uno recorre el lugar puede encontrar evidencias de que efectivamente hay personas que se quedan allí.

Para quienes viven en el sector, el problema no pasa solamente por la presencia de personas en situación de calle, sino por las condiciones en las que se encuentra el predio. “La mugre es infernal. Ahí no la limpia nadie”, resumió Osvaldo.

También mencionó que el espacio es utilizado por los chicos durante el día y que la escuela funciona además en horario nocturno, por lo que existe la posibilidad de que estudiantes y personas que permanecen en el lugar terminen cruzándose.

Un lugar utilizado por los chicos

El predio tiene además una característica que genera una contradicción: aunque se encuentra en condiciones que los vecinos consideran inadecuadas, continúa siendo utilizado como espacio recreativo.

Durante la recorrida se puede observar que el lugar cuenta con un playón amplio y una estructura de gradas y techo que podría haber sido pensada para actividades comunitarias.

A pocos metros se encuentra la escuela. Una puerta comunica el predio con el establecimiento educativo, aunque actualmente permanece cerrada.

Para la vecinal, la solución no necesariamente tiene que consistir en cerrar definitivamente el espacio y dejarlo inutilizado. La propuesta es encontrar un punto intermedio: recuperar el lugar, limpiarlo, repararlo y garantizar condiciones que permitan que pueda seguir siendo utilizado por la comunidad sin convertirse en un foco de riesgo.

“En principio hay que arreglar, sacar piedras, vidrios, poner un portón”, planteó Sayago.

El conflicto tampoco es nuevo desde el punto de vista institucional. Desde la Sociedad Vecinal Área Centro Este aseguraron que hubo reuniones con autoridades educativas y que incluso existió un proyecto de reparación y puesta en valor que se remonta a 2015, pero que finalmente no avanzó.

El principal problema que encuentran actualmente es determinar quién debe hacerse cargo de la recuperación y mantenimiento del lugar.

Según Sayago, desde la comunidad educativa se plantea que el predio no forma parte de los espacios que el CPEM utiliza habitualmente y que no pueden hacerse cargo de su mantenimiento. Sin embargo, desde la mirada de los vecinos, si formalmente pertenece a la escuela, debería existir una solución para evitar que continúe deteriorándose.

La preocupación de los vecinos se mueve, entonces, entre dos necesidades: evitar que el predio se convierta en un lugar de acumulación de basura y permanencia nocturna, pero también conservar la posibilidad de que sea utilizado por las familias del barrio.

“Si va a quedar así, hay que mantenerlo”, resumió Sayago.

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