Llegó con la última gota de gasolina a la estación de servicio y supuso que, como de costumbre, al cargarle combustible a la moto tiraría unos días. Pero tamaña fue su sorpresa cuando a la media cuadra el ciclomotor se detuvo y ya no pudo volver a arrancar.
Pensó, entonces, que podía obedecer a un problema mecánico, pero la indignación se apoderó de esta mujer de General Roca cuando al llevarla a revisar al taller se constató que el tanque estaba lleno de agua.
El insólito y repudiable episodio ocurrió en una estación de servicio PUMA de esa vecina ciudad y fue la damnificada quien se encargó de viralizarlo.
“Ayer (martes) fui a cargar a la estación de servicio PUMA, entre San Juan y canal y luego de cargar nafta mi moto quedó parada a media cuadra y no volvió arrancar”, denunció.
"Mi moto se rompió cuando es mi herramienta de trabajo. Aviso para que no vayan a cometer el mismo error que yo y dañen su movilidad por confiar en la estación PUMA", precisó luego, dejando en claro los perjuicios que le ocasionó el “yerro” ajeno.
Para fundamentar su reclamo, la mujer exhibió pruebas e imágenes contundentes. El increíble caso seguramente se resolverá en otros ámbitos, ya que tanto derecho al consumidor como algún representante legal de la señora prometieron intervenir.
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