Por Laura Heredia
Virna Molina vuelve a la Patagonia que la vio crecer. Después de 17 años la cineasta trae una película hecha en pandemia con recortes de archivos y Neuquén reaparece en la pantalla de un film universal.
Retratos del futuro. Una película inesperada. Un ensayo, un experimento que funciona.
En pandemia, pensar en el futuro, sin dudas, no fue un ejercicio fácil, como tampoco fue fácil volver a poner el cuerpo. Un día de repente estamos en la normalidad como si nada hubiera pasado. Pero pasó. Nos pasó de todo. A veces parece una anécdota, otras un sueño absurdo. Qué violencia más tremenda que es sentir miedo...
El título
Podría haberse llamado ‘Atrapada en el futuro’ o ‘Escapando del algoritmo’. Pero se llama ‘Retratos del Futuro’.
“Elegir el título no fue difícil porque en el 2017, en el origen del proyecto, la idea era construir un retrato del futuro colectivamente, o sea ¿cómo imaginamos entre todos el futuro? Era un collage a partir de la mirada de muchos de cómo armar ese gran rompecabezas… o como imaginarlo. También como una forma de lucha y de conquista del imaginario colectivo. Sí fue difícil después. Una vez que pasó la pandemia, la película se transformó completamente y pensaba mucho en seguir o no sosteniendo ese título. Fui y viene en ideas, en propuestas y finalmente decidí quedarme con el título original. Porque de alguna manera, ese film transformado terminaba siendo el retrato de futuro posible en este tiempo, en este momento”, cuenta Virna.
Desde la ventana de su departamento en un barrio de Buenos Aires Virna miraba, esperaba, chateaba, pensaba... Pero por sobre todo observaba. “No me dejan hacer nada, hago una película”, decía Virna el año pasado cuando pensaba en los posibles títulos con miras a la participación en el festival de Holanda y mientras esperaba su turno para vacunarse.
Así salió, así se armó Retratos del Futuro. En el encierro, en la pandemia. Con archivos resignificados por el contundente paso del tiempo.
Años atrás
En la región conocemos a Virna Molina por la serie Memoria Iluminada que junto a Ernesto Ardito realizaron para el canal encuentro: Alejandra Pizarnik, Julio Cortázar, María Elena Walsh pero por sobre todo la seguimos por sus películas documentales: Raymundo y Corazón de Fábrica. Esta última, fue declarada de interés educativo por el Consejo Provincial de Educación de Neuquén y cuenta la experiencia de los y las obreras de la fábrica de cerámicos Zanon.
‘Retratos…’ es la primera realización de Virna en solitario.
Y si bien se trata de una película universal -que como la pandemia no deja a nadie afuera-, el relato tiene la huella de la Patagonia. De Bariloche y de Neuquén. “Mi familia aún vive en Río Negro. Yo me fui a estudiar y me quedé en Buenos Aires”.
En el documental que se presenta esta semana en el cine Español, Virna recupera una de sus primeras experiencias en el cine y reconoce la impronta que el rodaje de Corazón de Fábrica le dejó: “Fue la primera vez que salíamos de Buenos Aires para ir a filmar una realidad de nuestro país, en otra provincia. Si bien yo crecí en Bariloche, es otra lógica, es otro paisaje, es otro espacio. Son otras condiciones que a nosotros nos transformaron la mirada. Fue dejar un poco esa comodidad del porteño para ubicarse en un lugar mucho más complejo y mucho más hermoso al mismo tiempo. Y más desafiante como era la realidad de Neuquén en el 2005”.
Conocer, entender, vivir y rodar en la fábrica los marcó profundamente a ambos. “Como cineastas nos hizo salir de un lugar de ingenuidad, de confort de la mirada política y empezar a verlo todo con más responsabilidad. Después de esto, empezamos a militar en el cine”.
Rememorando aquellos años tan álgidos en la historia del país y la región, Virna comenta que fue entonces cuando ella comenzó a pensar en “la cuestión del futuro, de la planificación del futuro y de la responsabilidad que tenemos de asumir ese desafío y de llevarlo adelante”.
Por aquellos años, intelectuales de muchos lugares del mundo se acercaban para conocer lo que estaba sucediendo en la fábrica. Así llegó Pablo Levín, profesor de economía de la UBA, que con frecuencia viajaba a Neuquén con la intensión de aportar a la gestión obrera desde sus conocimientos y para aprender de la experiencia concreta de quienes la sostenían. “Fue Levín, fue su concepto de planificación obrera lo que me hizo pensar y creer fehacientemente que la lucha –si realmente pretendía ser transformadora y no un dogma- tenía que estar ligada a la planificación; tenía que ver con imaginar el futuro”. Pablo Levín insistía con la pregunta acerca el concepto.
“Y, además, acá en Neuquén fue la primera vez que me vi frente a la cuestión de género. Fue la primera vez que puse atención en algo que no había observado en toda nuestra primera película (Raymundo). Ver a las mujeres, sus vidas, su lucha dentro de la fábrica de hombres… ver la militancia feminista que había en Neuquén me modificó la mirada”.
Ver a Virna en persona y mirar a Virna en la pantalla. El relato de la protagonista introvertida se transforma en un trampolín para que cada espectador bosqueje su propia versión de futuro y resignifique los recortes de pasado después de la pandemia. Revolver en la memoria personal y seleccionar para entender que el futuro se construye desde ahí. Y con otras personas.
El reencuentro
Virna Molina estará en el cine Español y en la Sala Lorenzo Kelly después de cada proyección para poder conversar con quienes quieran quedarse. Sin dudas serán momentos de “mucha emoción por reencontrarme con mucha gente que hace tanto tiempo que no veo y quiero mucho y poder compartir esto tan hermoso que es la experiencia cinematográfica. El hecho de ver colectivamente una película, tener la posibilidad de discutirla ya para mi es una experiencia intensa y gratificante. En gran medida el sentido de mi vida es hacer películas, para construir un diálogo con la gente, hablar de lo que no se habla. En particular el público de Neuquén siempre ha sido unos de los más lúcidos y ávidos por analizar y ver nuestros films, entonces voy con muchas esperanzas de que la película funcione como herramienta de reencuentro y sea un disparador para experiencias futuras con la región”.
Horarios
- Cine Español de Neuquén
- Lunes 24/10 a las 22
- Martes 25/10 a las 17:30
- Miércoles 26/10 a las 18
- Jueves 27/10 a las 18
- Complejo Cultural Cipolletti Sala L. Kelly
- Jueves 27/10 a las 21
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