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La Mañana Castro Rendón

Dr. Luis Vicente Ramón, una vida dedicada a la medicina

Intensa labor comunitaria continuada por sus hijos.

Numerosos galenos arribaron a estos lejanos territorios nacionales de la Nor Patagonia en los primeros años del Siglo XX. Tal es el caso del Dr. Luis Vicente Ramón cuyos hijos nos narraron su vida. El Dr. Ramón fue aquel médico que se “animó” a esta desértica estepa y que aportó sapiencia junto con el Dr. Castro Rendón para que llegara a ser ejemplo de Plan de Salud.

Nació en La Plata un 21 de junio de 1899. Era hijo de Felipe Ramón, uruguayo, y de Eulalia Ribo, entrerriana. De esa unión nacieron varios hijos.

Un dato curioso es que don Luis fue ahijado de don Alfredo Palacios, el recordado político socialista, y su hija nos relató que poseía manuscritos de proyectos de leyes de Palacios que hoy son una reliquia histórica.

Realizó sus estudios universitarios en Buenos Aires porque en esos tiempos en La Plata aún no había Facultad de Medicina.

Dr. Luis trabajaba en el Hospital de Ensenada y el arribo a Neuquén se debió el reemplazo a un colega y amigo que se había enfermado; llegó un 1º de octubre de 1930 para nunca más partir.

Una vez instalado se casó el 27 de mayo de 1931 con Elvira Marta Seifert, su padre era descendiente de alemanes y su madre americana. Doña Elvira nació el 10 de diciembre de 1903 en Casilda, Santa Fe, era farmacéutica y profesora de Química y Mineralogía recibida en la Universidad platense. Tuvieron cinco hijos: Martha, Ernesto, Luis –fallecido tempranamente- Carlos y Jorge, que les dieron nietos y bisnietos.

Su hija Martha fue docente de Escuela Especial, Ernesto comerciante, Carlos y Jorge médicos, como su padre.

El matrimonio tuvo una enorme actividad comunitaria, sin dejar de lado sus tareas profesionales. Hace varios años entrevistamos a su hija, Marta “Pupi”, la mayor quien nos relatara lo siguiente: “Mamá siempre nos contaba una anécdota muy graciosa, con respecto a su nombramiento en la Escuela n º 2. Ella era maestra titular, en una escuela de Wilde, partido de Avellaneda y como quería casarse con papá y radicarse en Neuquén, fue al Ministerio del Interior para solicitar su traslado. ¡El ministro, según su relato, se agarraba la cabeza…! ¡A un Territorio Nacional! ¡Señorita” !: Lo cierto es que la hizo esperar y le dieron esa tarde su nombramiento que decía: “Se la nombra en la escuela, que está en la Avenida Argentina, enfrente de la casa del Sr. Guiñazú”. Demás está decir que era la casa que mi padre había alquilado, para instalar su consultorio y su nuevo hogar, en la esquina de Avenida Argentina y Alberdi”.

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El Dr. Ramón había alquilado la casa a don Emilio Guiñazú ubicada en el lugar antes citado, hoy Galería Jardín.

Posteriormente en 1939 se mudaron a la casa de Avenida Argentina 54, allí el Dr. Ramón tuvo su consultorio y vivió hasta sus últimos días; falleció el 10 de agosto de 1975. Su esposa Elvira falleció el 26 de febrero de 1988, en esta ciudad territorio nacional que tanto amaron.

El deporte. El río Limay

“Papá fue siempre muy buen deportista, se destacó como remero, logrando grandes e importantes triunfos en el Club Regatas de La Plata.

Y en Neuquén fue un enamorado del río Limay, al que íbamos todos los días a nadar, en épocas en que casi nadie se atrevía. Recuerdos de esos tiempos en el río al Sr. Otto Max Neumann y su familia, igual que a la familia Mones Ruiz”.

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Casa del Dr. Ramón primera cuadra de la Avenida Argentina, hoy local comercial.

Casa del Dr. Ramón primera cuadra de la Avenida Argentina, hoy local comercial.

El Dr. Luis Vicente Ramón integró la comisión organizadora y fundadora de la Cooperativa CALF. Asimismo, participó del nacimiento del Tenis Club, colaboró con el Club Pacífico, Club Independiente, con el Club El Biguá y fue socio fundador del Rotary Club.

Respecto de su función médica, el Dr. Luis V. Ramón fue creador del Comité Neuquén de la Sociedad Argentina de la Cruz Roja que se estableció en Neuquén en 1935. Una de las primeras enfermeras diplomada fue doña Aurora Eugenia Muñiz de Ruiz.

Entre tantas actividades médicas, el Dr. Ramón inició un curso de Samaritanas que fue dictado por él y otros colegas. Asistieron varias mujeres que luego fueron voluntarias de la Cruz Roja. Fue médico del Centro Materno Infantil, médico del distrito 22 de Correo y Telecomunicaciones, delegado sanitario Nacional, recorrió toda la provincia con la finalidad de erradicar el Mal de Chagas.

Fue médico laboral de la empresa constructora que edificara el Puente carretero que une a Neuquén con Cipolletti.

Junto a otros doctores- Rafael Vitale , Emilio Zingoni, Natalio Burd, Badano- fundaron la Clínica Privada, el Sanatorio y Maternidad Neuquén en 1946 ubicado en Brown 162.

En 1948 esta Clínica se trasladó a la calle Rivadavia y constituyó lo que hoy es el Policlínico Neuquén.

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Otras funciones

En 1941 fue designado Presidente del Concejo Municipal y en épocas de la Revolución Libertadora fue Ministro de Bienestar Social.

“Junto a mamá -continúa el relato de su hija- trabajaron para lograr la creación de una escuela secundaria al igual que de una Escuela de Enfermería”.

Doña Emilia trabajó en la docencia y en distintas farmacias, especialmente en la Farmacia del Pueblo, a la que sus hijos recuerdan con un cariño muy especial, sobre todo a su dueño don Javier Salvadó y su familia a los que los unió una hermosa amistad que perduró todas sus vidas.

Remembranzas

“Mis padres eran unos enamorados de la provincia y tuvieron grandes amigos, integrantes de las viejas familias neuquinas, nuestros tíos y abuelos del corazón, con quienes compartimos nuestra infancia. Siempre valoraron ese espíritu solidario que tenía la gente en aquellos tiempos. Y aquí estamos hoy, sus cuatro hijos, y sus familias, sus nietos y bisnietos, recordándolos siempre con cariño, alegría y orgullosos del legado que nos dejaron”, afirman en su relato Martha, Ernesto, Carlos y Jorge Ramón.

Un libro familiar

Una descendiente de la familia Seifert , familia de doña Emilia la esposa del Dr. Ramón, Amalia María Calandra, relató en un ameno libro titulado “Llegadas y partidas- Historias de una familia viajera”, narra desde el inicio de tan grande y prolífica familia que se iniciara con el casamiento de Don Waldemar Seifert de 32 años de edad de Nacionalidad alemana, nacido en el pueblo de Niederwildberg provincia de Sajonia Alemana y domiciliado en el pueblo de Carcarañá departamento de San Lorenzo Provincia de Santa Fe de profesión molinero, hijo de don Ernesto Seifert de profesión molinero y domiciliado en el pueblo de Keilbusch provincia de Sajonia y de doña Amalia Augusta König de nacionalidad alemana, ama de casa, con doña Rosa Bürki de 21 años de edad, soltera norteamericana nacida en el pueblo de Newark, New Jersey Estados Unidos, de profesión ama de casa domiciliada en el pueblo de Villa Casilda departamento de Caseros, hija de don Juan Bürki fallecido en 1894 y de doña María Reber de nacionalidad suiza profesión ama de casa y domiciliada en Villa Casilda departamento de Caseros” (…)-

A través de la empresa Siemens don Ernesto Waldemar Seifert recaló en la Argentina.

“En los cantones suizos vivían varios hermanos Bürky con sus familias y suponemos que por cuestiones económicas o atraídos por las fantasías que despertaba el Nuevo Mundo, decidieron emigrar. La mayoría partió para el sur.; pero uno de ellos optó por partir al hemisferio norte, a Estados Unidos y se afincaron en la ciudad de New Jersey.

El matrimonio de Juan Bürki y María Reber con su hijita Ida dejó las costas europeas a mediados del siglo XIX, le llegaban tardías cartas de sus parientes que habían emigrado a las colonias suizas de Argentina en la provincia de Santa Fe. Posteriormente, Juan viajó solo a este país y luego llamaría a su familia.

Contratado por otra empresa molinera en 1909, Ernesto Waldemar decidió trasladarse con su familia a La Plata, ciudad en la que ya había estado para la construcción del puerto.

Y es en esa ciudad en la que se casan sus hijos. “Se casó Elvira con Luis Vicente Ramón y es entonces que se hace una reunión familiar donde todas sus hermanas se visten con las mejores galas”. Después de la fiesta los novios partieron de luna de miel para, posteriormente, ir a Neuquén donde Luis estaba instalado como médico”.

El Libro continúa su relato: “Parece mentira que cuando hoy vemos la pujante ciudad de Neuquén imaginarla con pocas casas bajas y calles que al compás de los vientos hacían volar su tierra”.

“Allí Elvira, que era farmacéutica, no utilizó su título para montar una farmacia; solo fue regente de farmacias ajenas hasta los ochenta años, también maestra y luego profesora. Su esposo no quería que pensaran que para favorecer a su esposa él enviaba a los pacientes a comprar remedios a su farmacia. Ética, esa es la palabra que en ese momento no parecía algo raro, como hoy en día”.

“Entre los Seifert, hablar de Neuquén era referirse a Elvira y Luis. Vivian en esa casa enorme estilo Bauhaus muy en boga en esos tiempos. El consultorio de Luis, se encontraba en la misma edificación. Elvira tenía un enorme comedor amueblado con modernidad como si su casa estuviera en pleno centro porteño”.

Esta es la historia sintetizada de una familia suizo-alemana-norteamericana- que se asentaron en la Argentina en los fines del siglo XIX y XX.

Una de sus descendientes –Elvira -comenzó la historia en estas tierras en 1931 junto a su esposo el Dr. Luis Vicente Ramón, acá están sus obras, sus sueños y su familia que los recuerdan con mucho afecto. Hoy los volvemos a homenajear.

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