El clima en Neuquén

icon
14° Temp
41% Hum
La Mañana equinoterapia

El jardinero que ofrece cabalgatas y equinoterapia para chicos especiales

Ezequiel -24 años- cuida 5 caballos, incluida Gitana que nació hace días, y sueña con salir adelante junto a los pingos que ama. "Alegrar a un chico discapacitado o autista no tiene precio", asegura el muchacho.

Gitana nació hace 4 días y está tan temerosa “del mundo nuevo” como hambrienta. No le da respiro a su madre Nochera, que la amamanta y a la vez se alimenta ella a base de pastizales. Metros más adelante, Princesa se refugia en la sombra de un árbol y Pampita y Cariño relinchan cuando su dueño los desatiende un ratito.

Ezequiel Flores, 24 años, está a un costado de la Croceri, en Fernández Oro, junto a su caballada que llama la atención de los vecinos.

El joven cuenta su atrapante historia a LM Cipolletti y deja en claro sus ganas de salir adelante: se las rebusca como jardinero, entre otros oficios esforzados, y está lanzando su emprendimiento personal “con las cabalgatas y también sueño con colaborar con la equinoterapia, ya tuve una hermosa experiencia”.

Camiseta de argentina y pantalón de Boca, comenta que hace poco comenzó con este proyecto con el cual se ilusiona en poder vivir de lo que realmente le gusta en medio de tanto sudor.

“Laburo en jardinería, también en lavadero de autos y si se complica, soy vendedor ambulante”, explica a este medio.

image.png
Eze junto a una de sus yeguas al costado de la calle Croceri, en Oro.

Eze junto a una de sus yeguas al costado de la calle Croceri, en Oro.

“Hace poco empecé con esto de los caballos. En verdad, siempre soñé con tener uno y mi papá me compró una yeguita cuando yo tenía 15 años, así que estoy armándome una pequeña caballada. La idea es trabajar con una escuela de equinoterapia, con chicos con discapacidad y autistas”, adelanta sus planes y le brillan los ojos cuando se refiere a los niños con capacidades especiales.

“Es emocionante, me gusta lo de la terapia ya que les sirve a todos; a los chicos y a la gente grande también le viene bien la cabalgata y demás para relajarse un poco. Se han sumado bastante pequeños, aunque la estoy organizando de a poco. Estuve trabajando en Allen, una vuelta los invité al campito de acá y vinieron los pibes. Inolvidable”, recuerda y se muestra agradecido con quienes le tienden una mano.

“La señora que me cede sus terrenos para cuidar mis caballos acá enfrente de Sthimpra la verdad que se pasa”, resalta y, por supuesto, pasa el chivo: “sábado y domingo hago la cabalgata acá mismo y también voy seguido para el lado del río. ¿Cuánto cobro? 3000 por cabeza, el tiempo que deseen”.

image.png

El efecto liberador

“Los caballos son sensibles y cariñosos. A los chicos con autismo u otra discapacidad los pingos los liberan en todo sentido. Los sacás a pasear, es algo especial para ellos y para uno. Se dan cariño mutuamente, es una forma de que disfruten, me gusta, es lo que amo”, describe las sensaciones que genera en sus clientes y los sentimientos que a él mismo le despierta su trabajo.

Hace poco recuperó a Cariño, al que “me lo robaron en zona de chacras, me lo sacaron; lo uso para trabajar con los nenes así que estoy contento de recuperarlo”.

Luego envía un mensaje a los que “se quejan de que ocupo espacios verdes”. “Yo no ocupo nada, quizá cuando nos cansamos o necesito que los caballos tengan su despeje, paro al costado del camino. No se dan cuenta que los caballos significan paz, tranquilidad, te llevan a conocer cosas y a olvidarte de todo…”.

“Laburo de lo que venga, pero esto es mi pasión”, culmina Ezequiel y se marcha rodeado de sus hermosos animales confiado en que "todo va a andar mejor".

image.png
Ezequiel con Gitanita y Nochera de fondo.

Ezequiel con Gitanita y Nochera de fondo.

Te puede interesar...

Lo más leído

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario