Falta de insumos: Lammel dijo que la situación con el dólar es similar al 2001
Días después del paro de 24 horas convocado por Sindicato de Profesionales de la Salud Pública de Neuquén (Siprosapune) y la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa) -y en vista de una nueva jornada de protesta-, el director del Hospital Castro Rendón, Adrián Lammel, habló de la crisis sanitaria que afecta al principal centro de salud de la provincia, una situación que se replica en otros espacios de la capital y el interior.
En diálogo con LU5, Adrian Lammel dijo que esta situación lleva varios meses y que no es nueva, ya que "ha pasado en otras épocas críticas, como en el 2001"."El dólar genera inconvenientes para los proveedores, a veces se cortan las cadenas de pago", comentó al explicar uno de los motivos del actual desabastecimiento de medicamentos, insumos de laboratorio, biomédicos y aparatología.
"Nosotros lo que hacemos es informar a la Subsecretaría de Salud para tratar de que no entreguen las necesidades que fuimos planteando previamente en cuanto a lo que vamos a gastar durante el año. Si hay un corte, vamos de lleno con las más importantes que tenemos en stock cero como para que generen una compra directa", señaló al hablar de las medidas que van tomando sobre la marcha.
"Por otro lado, vamos buscando entre los distintos hospitales. A veces alguno tiene un remanente, también del sector privado nos prestan cosas, o hacemos compras directas nosotros para cosas muy urgentes. Vamos tratando de buscar una alternativa para lograr que el paciente llegue a un buen puerto para lo que necesite de salud", añadió.
En ese marco, señaló que son frecuentes las derivaciones de pacientes a las clínica privadas, así como también el traslado de estudios médicos a ese sector.
"Uno va por lo urgente, pero llega un momento que es una bola que no permite generar una buena atención. A veces uno termina utilizando cosas de segunda línea, aunque esto no quiere decir que no sean de calidad. A algunas obras sociales tenemos que mandarlas al sector privado, una multiplicidad de cosas que genera una discordia para los pacientes y los trabajadores de la salud que vemos el rostro de la persona y no sabemos cómo darle una respuesta", lamentó y agregó que, en este contexto, muchas consultas y operaciones se reprograman porque están enfocados en lo urgente.
Ante la pregunta de cuánto dinero se precisa para que el Castro Rendón se ponga al día con sus necesidades, Lammel, contestó: "Miles de millones". "Son muchos los insumos que están en licitación: biomédicos, de laboratorio, de farmacia, prótesis", enumeró.
Respecto a por qué, si la situación es similar a la que se atravesó en el 2001, no se declara la emergencia sanitaria, deslizó: "Calculo que tiene ver con que había horizonte para destrabar el tema".
Se viene un nuevo paro de 24 horas
El panorama que describió Lammel es congruente con el punteo que hizo Juan Ferrari, secretario general de Siprosapune, al explicar los motivos que llevaron al paro el pasado 3 de mayo.
"Hay un plan sistemático de debilitamiento del sistema público en favor del engrandecimiento de las empresas privadas de salud y en contra de la atención gratuita, universal y de calidad de la población. Se deja a la salud pública para que atienda fundamentalmente las urgencia y las cuestiones que no son rentables. Estamos hablando también de un Ministerio de Salud que eroga buena parte de su presupuesto en contrataciones y pagos a centros privados de salud para estudios por imágenes, resonancia magnética, otras cuestiones de complejidad y derivación de pacientes en terapia intensiva. Seguimos achicando cada vez más la respuesta del sistema de salud público por malas decisiones gubernamentales, mientras se le da millones y millones de pesos por mes a las empresas privadas", había planteado Ferrari en diálogo con LMN.
"Hay un déficit marcado de insumos, fundamentalmente en laboratorio de análisis clínicos, bioquímicos, microbiológicos y fármacos. El desabastecimiento obedece a distintas causas: desorganización, demoras en los pagos a proveedores y a un plan sistemático de debilitamiento del sistema público en favor del crecimiento exponencial de las empresas privadas de salud", remarcó.
"Se debilita todo el trabajo en atención ambulatoria, que es la base de nuestro sistema de salud: la atención en el día a día, el control con médicos de cabecera, la atención primaria y escalonada. Hoy prácticamente no hay atención en consultorios a partir de las 14 horas en casi todos los hospitales y centros de salud de la provincia. Si te vas a atender te dicen que pases por guardia", puntualizó y añadió que faltan médicos de la mayoría de las especialidades en toda la provincia.
Cabe destacar que, para este jueves, Siprosapune y Fesprosa convocaron a un paro por 24 horas en reclamo de insumos y medicamentos, dedicación exclusiva de profesionales, recategorizaciones, la Ley de Carrera Profesional, el no desmembramiento del sistema público y el pedido de que el gobierno provincial los sume a la mesa de diálogo para debatir condiciones laborales y otros temas que afectan al sector.
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