La inteligencia artificial al poder: ya se usa para hacer campañas
La inteligencia artificial es una herramienta tecnológica capaz de resolver con eficiencia sorprendente desafíos planteados en procesos de desarrollo planificados por humanos. Por ahora, su utilización depende de la manipulación humana, pero no son pocos los científicos que advierten que llegará el momento en el que la inteligencia artificial decidirá por sí misma. Se basan en investigaciones rigurosas que desdibujaron los límites de la ciencia ficción, que anticipa el futuro sin atender más que a la imaginación.
El peligro de las derivaciones futuras de la Inteligencia Artificial para la humanidad es una preocupación para los principales desarrolladores de la tecnología como para los líderes políticos. A la vez, representa una esperanza para mejorar la atención de la salud y en definitiva la calidad de vida.
Por ejemplo, se conoció esta semana que la inteligencia artificial ayudó a un grupo de científicos a descubrir un nuevo antibiótico capaz de eliminar a una especie mortal de superbacteria: la Acinetobacter baumannii, que puede infectar heridas y causar neumonía. Es una de las tres superbacterias que la Organización Mundial de la Salud identifica como "amenaza crítica".
El avance de la Inteligencia Artificial en los procesos de producción impactará en el mundo del trabajo. Es su amenaza más difundida, pero no la única. También preocupan los efectos que pueda tener sobre la distribución. El riesgo mayor es que el diferencial que otorga la incorporación de la inteligencia artificial en la producción se concentre en pocas manos.
La política es otro campo que se inquietó por el avance de la inteligencia artificial y su potencial para influir en las estrategias proselitistas, como en el resto de las elecciones que a diario deciden las personas. Con Estados Unidos a la cabeza, en varios países se discute someter el desarrollo y alcance de esta tecnología a regulaciones, a la vez que se produjo su irrupción en la arena proselitista. Donald Trump se adelantó a sus rivales incorporándola en su estrategia comunicacional para sustentar su postulación a la Presidencia el año que viene. La usó contra el actual mandatario Joe Biden (demócrata), pero también contra su principal rival en la interna del Partido Republicano, Ron DeSantis.
El uso de la inteligencia artificial en las campañas políticas se va a generalizar con el paso del tiempo. En Argentina, tal vez, sea la de este año la última campaña con estrategias definidas en base a supuestos planteados por los gurú de la comunicación política. En 2027, la inteligencia artificial podría plantearles una seria competencia en ese campo.
En Neuquén, las elecciones por la Gobernación promovieron apuestas fuertes a la campaña de los espacios con más chances a priori. Por ejemplo, en la definición de la estrategia que catapultó a Rolando Figueroa a la Gobernación jugó un rol principal Mario Riorda, uno de los "gurú" mejor considerados en el mercado de la propaganda política nacional y continental. El generoso despliegue proselitista en la provincia, sin embargo, no fue influenciado por ningún aporte medular de la inteligencia artificial, probablemente, por última vez.
La tecnología que incrementó su fama con la presentación de ChatGPT tiene potencial para detectar las preferencias personales con mayor velocidad y precisión que ninguna herramienta conocida. Si Cambridge Analytica influyó en las elecciones de varios países gracias al uso de datos de los usuarios de redes sociales para diseñar las estrategias comunicacionales de los candidatos que contrataban sus servicios, es invaluable el impacto que tendría la inteligencia artificial en el comportamiento electoral.
Entre otras cosas, esta tecnología facilita la producción de noticias falsas, pero además posibilita una precisa distribución entre el público que las aceptaría sin cuestionar su veracidad. Se pueden crear fotos falsas, pero verosímiles con inteligencia artificial. Y también se puede hacer que una persona diga cualquier cosa sin que esa persona intervenga. Trump en un video contra DeSantis difundido a la vez que su competidor anunciaba su candidatura hizo interactuar a Elon Musk con Gerge Soros y Hitler. Antes, se usó la tecnología para escenificar una detención del ex presidente estadounidense que no ocurrió, pero las imágenes abonaban la confusión.
Los temores inmediatos sobre la irrupción de la inteligencia artificial en las campañas están relacionados a su uso a favor de algún candidato o espacio que la manipula a su gusto. En el futuro podría (o no) ser la inteligencia artificial la que decida a quien consagrar para ejercer el poder del Estado.
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