El nivel de agua que traen los ríos de la región comenzó a subir en estos días, pero aún dista mucho de ser el óptimo. El clima en la cordillera, con los pronósticos de nevadas, mejoran en panorama, sobre todo para garantizar el agua para el riego en el Alto Valle.
“Vamos a necesitar estas lluvias. Pero lo importante es que Neuquén tiene nevadas, como las que están pronosticadas para el viernes en la cordillera, y menor la incidencia de lluvias y esto nos garantiza que el Alto Valle va a tener el agua necesaria para los canales de riego”, dijo a LMNeuquén Elías Sapag, representante de Neuquén en la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC).
En esta semana, se está erogando 80 metros cúbicos por segundo (m³/seg) en el río Neuquén, y la próxima semana se aumentará a los 120 m³/seg. Desde ese río se alimenta la cuenca del dique Ballester, que llena los canales de riego para los frutales de Neuquén y Río Negro.
En tanto, el río Limay viene con unos 300 m³/seg, y se espera aumentar a 320 durante los primeros días de septiembre. La suba del nivel del Limay es fundamental para abastecer la cuenca del río Negro, sobre todo en la zona hortícola del Valle Medio, que tiene un sistema de bombeo que necesita caudal para el riego de huertas.
El funcionario sostuvo que luego del temporal de nieve en la cordillera los embalses recuperaron el nivel de capacidad de almacenamiento, que pasó del 40% (cuando había una crisis hídrica, hace unos meses), al 63% en la actualidad. No obstante, recalcó que aún no se está en los niveles óptimos.
En estos días se puede ver que el brazo del río Limay en la ciudad de Neuquén se va llenando de a poco. Incluso, en la zona de los clubes, en la calle Río Negro, ya hay un caudal suficiente como para prever un verano con actividades acuáticas.
“El próximo viernes empieza a nevar, nada importante, pero mantiene la nieve en cordillera, todavía no se refleja en los ríos la que hemos acumulado en estos meses, no tenemos una crecida que garantice los embalses”, añadió Sapag.
Dijo que la cantidad de nieve que cayó en la codillera “es la mejor de los últimos 15 años”, pero que la cuenca del Limay se abastece muchos más con lluvias que con nieve, algo que no ha sido abundante en estos meses.
“Sin abusar de esta bonanza de nieve y siendo responsables, seguimos limitando la energía, aunque con libertad de erogación en las represas de Piedra del Águila, Pichi Picún y Alicurá”, concluyó.
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