Otro conductor chocó y mató a 40 chivas: se dio a la fuga
De nuevo hay que lamentar la matanza de muchas chivas que son arriadas por crianceros que practican la trashumancia en el centro neuquino. Esta vez, ni siquiera se salvaron un caballo y un perro.
El accidente tuvo lugar entre las 4 y 5 de la madrugada de este martes, sobre la Ruta 242, a la altura de un sector conocido como los galpones, a siete kilómetros de Las Lajas. Los animales descansaban en el paraje de la zona, cuando al "jefe de la tropa" lo venció el cansancio de la jornada y se quedó dormido.
El hombre -Ernesto Villar- venía haciendo la trashumancia desde el Río Litrán hacia el Cerro Colorado (a 17 kilómetros de Bajada del Agrio). Y al despertarse de un sueño reparador, descubrió que se le habían escapado los animales. Desesperado, comenzó a buscarlos, pero no los encontró hasta ver a lo lejos las luces de un móvil policial.
Se acercó a la Policía y los efectivos le comentaron que habían encontrado a sus animales muertos, tras haber sido atropellados por un vehículo que se desconoce porque su conductor no permaneció en el lugar ni dio aviso de lo ocurrido.
"Son 47 chivas, un perro y un caballo; y tuvieron que sacar todos los animales de la ruta. Algunas chivas sobrevivieron pero quedaron agonizando a un costado", indicó Juan Villar, el hijo, en diálogo con LMNeuquén.
Con las primeras luces del día, Villar hijo se acercó hasta el lugar para dar una mano. Había que juntar a los animales y seguir arriándolos. También quiso que su padre radique una denuncia, y en el afán por denunciar lo que había pasado, tuvo inconvenientes con la Policía.
"Discutimos, hubo tirones- Me quisieron esposar de una y yo no me dejé llegar", dijo.
No está claro realmente si hubo un motivo. Villar recuerda que en un momento observó cómo una camioneta aceleraba y le dijo a los oficiales: "Por gente así pasan los accidentes". Aseguró que no les faltó el respeto. Pero uno de ellos se bajó del móvil a "prepotear". Pero la discusión no pasó a mayores.
Los policías retomaron su camino y pidieron refuerzos; y ya en Las Lajas, volvieron a buscar a los Villar.
"Mi mamá me llamó para decirme que vuelva urgente a la casilla porque la Policía se había llevado detenido a mi hermano de 18 años. Dijo que lo tiraron al piso y lo esposaron, y cuando lo subieron al móvil, un efectivo -que está reconocido- le rompió la boca de una piña", denunció el criancero.
Tras el llamado desesperado de su madre, dejó los caballos y se acercó hasta Las Lajas para hablar con el comisario del pueblo. También su padre fue a radicar la denuncia y le entregaron a su hijo de 18 años. "Yo creo que fue un asalto, como se dice, porque lo sacaron de adentro de la casilla rodante donde estaba desayunando", advirtió Villar hijo.
Hasta el momento, no saben quién les mató las chivas, el perro y el caballo. "Por las frenadas, la Policía dice que fue un camión, pero no se sabe cuál ni de qué empresa porque no encontramos nada", apuntó el criancero.
Algunas de las chivas atropelladas sobrevivieron pero no tienen salvación porque sufrieron múltiples fracturas. El resto del capital que les quedó supera los 300 animales.
"Queremos ver si hay algo que nos respalde, no sé, una ley de trashumancia por lo menos, para que podamos recuperar los animales que perdimos", cerró.
El antecedente más reciente
A fines de marzo, una camioneta impactó de lleno contra un piño de chivas en Ruta 40. Producto del hecho, murieron al menos 40 animales. En tanto, los tres ocupantes del vehículo ( Renault Oroch), entre ellos un menor de 3 años, resultaron con lesiones leves. Iban de Barrancas a Chos Malal.
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