Sumergirse en el universo Tinder es toda una experiencia, para todas, todos. En el caso de las mujeres que se animan a bucear en la app de citas, por curiosidad o tentar al destino - o al algoritmo- y dar así con un candidato para un vínculo casual o duradero, la propuesta resulta en muchos casos llamativa (por decirlo de alguna forma), o directamente bizarra.
Claro que el juego está abierto para todos, incluso para quienes se crean un perfil tan solo para hurgar en forma encubierta en ese mundillo, ¿buscando a alguien conocido y en particular quizás? Seguro. También están quienes se excusan detrás del argumento "sociológico" y quienes abiertamente expresan lo que esperan encontrar en la app: conocer gente, sexo pasajero, tríos, charla divertida, alguna pareja (si da), entre otras opciones.
Con todo, al empezar a deslizar el dedito de like o rechazo, el catálogo sorprende con fotos de bultos en calzones en primer plano, en forma completamente impersonal: sin cara ni cuerpo entero. Entre los que hacen alarde de sus abdominales tallados, espaldas esculturales o no, también vuelven a aparecer quienes se muestran sin cabeza, pero con algún pantalón corto, de gimnasia, con tela ligera, como para que quede bien claro cómo viene la cosa por ahí...
Más allá de las estéticas que poco seducen - o que directamente espantan- (no hablamos de cuerpos, sino de los marcos y formas en los que se muestran en imagen) como las típicas selfies en el baño con un inodoro atrás o ambientes hogareños completamente desordenados y sucios, se encuentran aquellos perfiles que son un verdadero llamado a la confusión general. Sin una foto de la persona en cuestión, abundan memes, frases, con una cuota religiosa y dibujitos en algunos casos.
En la misma dirección aparecen casos con fotos de paisajes solamente, futbolistas, actores famosos, autos o algún reclamo sindical (¿?!!!).
Algunos perfiles las mechan con alguna postal de la persona, entonces ahí se abre un divertido acertijo: ¿qué está tratando de decir o vender de sí mismo? Especial para jugar con amigas.
También se asiste a un festival de postales fuera de foco, primeros planos de quienes dan la cara de buenas a primeras con clicks sin mucha reflexión ni cuidado ante gestos de enojo, pregunta, preocupación o marco: pueden aparecer ojos y frentes cortadas, con un algún paisaje de playa o local de comidas rápidas detrás. ¿Será eso el candidato?
Con todo y la buena cuota de humor que amerita todo eso, en muchos casos está claro que quien está detrás del perfil no se anima o no quiere dar la cara, por el motivo que sea. Pero en varios casos se abre la pregunta de: '¿En serio? así pensás inspirar un like?'. Mínimo ponele un ondín...
Hace unos años una página de Facebook, que se llamaba “Así no me vas a coger, pelotudo”, ganó popularidad al recopilar capturas de pantalla de chats de acercamientos torpes entre personas del sexo opuesto. Si bien el material redundaba en diálogos graciosos y cursilerías varias, la estrella de la página eran las conversaciones en los que el varón malograba la situación con algún tipo de obscenidad o frase desubicada. En algunos casos, los perfiles de Tinder que aparecen en Neuquén como en otros puntos del país, vuelven a recordar o resignificar esa frase al hueso.
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