Taquimilán sale a la conquista de paladares con sus propios vinos
Pueblo encantado. Así bautizó el pueblo a sus dos productos estrella. Una familia local apuesta al trabajo y al despegue local.
Taquimilán es dueño de una de las leyendas más emblemáticas del norte neuquino. Es una tierra de encantos y misterios, pero también es una tierra donde el empuje de los sueños se atreve a desafiar al destino. Es así que en esta tierra del mítico Pueblo Encantado nació hace 14 años un vino con denominación de origen y que lleva el mismo nombre. Es la historia de Ceferino “Cato” Liberatori. El hombre que junto a su familia cambió el paradigma productivo y económico del pueblo y ya se ha convertido en un emblema de lugar. En un ejemplo de perseverancia y constancia por producir en el lugar más impensado.
En el año 2005, Liberatori fue parte de un programa provincial que se llamó “Venda Neuquino” y ante el ofrecimiento de plantas se animó a experimentar con los viñedos. Así es que pronto los surcos de su tierra se fueron vistiendo con unas 400 plantas de variedades de uvas de mesa y unas 3600 plantas de Merlot y Malbec. A este primer desafío alcanzado se sumó otro: capacitarse en la elaboración de vinos.
El Puesto de Capacitación Agropecuaria Nº 5 de Chos Malal fue el escenario y los encuentros fueron dirigidos y coordinados por la enóloga Belén Díaz. Las prácticas de esas clases teóricas se hicieron en su chacra. Todo un orgullo.
Desde entonces la familia Liberatori-Panes comenzó a escribir la historia de una nueva veta económica para esta localidad repleta de leyendas.
La ruta del vino
Juan Carlos Montesino, el actual intendente de Taquimilán, en procura de jerarquizar y poner en valor el trabajo de los emprendedores locales, piensa y actuará en consecuencia en que el enoturismo se debe alzar como una alternativa viable para la comunidad. El vino con denominación de origen se llama Pueblo Encantado, igual que el mito que ha hecho conocido desde siempre a esta porción del territorio neuquino.
El pasado fin de semana, aprovechando los últimos calores del verano 2024, el jefe municipal visitó el emprendimiento y participó del ritual de la vendimia familiar que se realiza desde el año 2010. Al respecto, Montesino contó que “en esta oportunidad pudimos conversar con los dueños de este proyecto, intercambiando ideas, posiciones y planificando propuestas”.
Indicó además que “nuestra idea es que todo gire en torno al vino. Apostar al enoturismo. Vale decir que buscamos una experiencia completa para los turistas y visitantes de la región. Que vengan a ver las viñas, el proceso de elaboración, a catar el vino y a disfrutarlo junto a nuestra gastronomía típica”.
Vino Pueblo Encantado
“Con admiración, observamos cómo Ceferino y su esposa Irma cuidan cada detalle del proceso, desde la tierra hasta la botella final. Su pasión por la viticultura y el arraigo a Taquimilán son evidentes en cada sorbo de su Merlot Roble y Malbec Roble”, señaló el intendente Montesino luego de probar el vino Pueblo Encantado, la marca registrada de Liberatori. Esto lo hizo después de participar junto a los anfitriones de la cosecha de las uvas. En la presente temporada los emprendedores, junto al jefe comunal y algunos de sus funcionarios, con las tijeras empuñadas con fuerza e ilusión comenzaron a cumplir el nuevo ritual del pueblo: “La vendimia de los frutos en forma artesanal”.
Uno a uno los racimos de uvas en su punto ideal de madurez fueron cortados y depositados en los canastos. Cada tanto los mismos eran trasladados hasta un quincho y depositados en una pileta a la espera del proceso de molienda.
“La uva luego de la molienda se pone en los tambores y se siembra la levadura y se comienza con el proceso de fermentación alcohólica. De manera manual “se baja el sombrero” y se revuelve el contenido. Después se mide que no queden restos de azúcar y se pasa a la prensa donde se separa el jugo del orujo”, relató Liberatori.
Contó además que luego de extraer el mosto de la uva se realizan los trasiegos que es la forma de separar el vino limpio de las sustancias que le dan turbidez. Posteriormente se estacionan en tambores hasta que tras casi un año se colocan en las barricas para su estacionamiento y posterior almacenamiento. Allí finalmente nace el vino “Pueblo Encantado”.
Visibilizar la labor de los emprendedores
La municipalidad de Taquimilán, a través de su intendente, busca potenciar los emprendimientos productivos y generar herramientas que ayuden a sostener todos los proyectos y en especial a quienes los llevan adelante.
“Nosotros que somos muy de pueblo, de la tierra, no podíamos dejar pasar esta oportunidad para hacer esta visita al viñedo familiar de nuestra localidad, en esta época tan particular y esperada como lo es la cosecha”, afirmó Montesino.
Añadió además que “el vino es la expresión de la tierra, de la uva y de las personas que trabajan en ella. De manera que fue un inmenso honor poder compartir momentos con nuestros pobladores, escuchar sus anécdotas y disfrutar del clima de Taquimilán”. Al final de la entrevista, el jefe comunal ponderó la importancia de los emprendimientos productivos que hay en su pueblo, sobre todo el perteneciente a la familia Liberatori.
Respecto a ellos mencionó que “en la tierra en la que hay una viña, hay puestos de trabajo, vida y riqueza para su pueblo. Por eso, necesitamos visibilizar la labor que esta familia de nuestra querida localidad lleva adelante”. Agregó que “la producción local del vino genera esas maravillosas oportunidades para establecer un desarrollo turístico sustentable en el tiempo”. Para cerrar hizo una invitación a todo el mundo: “Somos unos privilegiados y queremos hacerlo partícipes de nuestra fortuna invitándolos a que prueben Pueblo Encantado, un vino que surge del corazón mismo de Taquimilán”.
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