Por los profundos y peligrosos pozos sobre la Ruta Nacional 151, a la altura del puente ferroviario, en Cipolletti, a los automovilistas no les queda otra opción que tirarse a la banquina para intentar esquivarlos, mientras que los camiones tienen que pasar a una velocidad muy reducida.
Esto no sólo es un trastorno para los conductores, preocupados por el estado de sus rodados, sino también para el tránsito. Es que el hecho de pasar despacio y que otros tengan que sortear los agujeros sobre el asfalto genera importantes filas y demoras, sobre todo en la rotonda de empalme de las Rutas 22 y 151.
Como ocurre cada año, los desbordes de agua en el canal de riego que corre paralelo a la ruta profundiza esta problemática, como así también el constante paso de camiones. Todos estos factores se conjugan para que la calidad del asfalto sea cada vez más deplorable.
Cabe remarcar, además, que ya son dos las ocasiones en las que camiones que pasaron por el sector se rompieron, quedando varados y provocando un trastorno para quienes circulaban por el lugar.
Los pozos se ubican en ambos sentidos de la Ruta 151. A los que están justo debajo del puente es imposible esquivarlos.
Obra clave para Cipolletti
Hace algunas semanas, Vialidad Nacional aceptó cuatro proyectos que el Municipio reclama desde hace tiempo para mejorar la circulación en los tramos urbanos de la ruta y permitir el regreso sin riesgos del Tren del Valle.
Las gestiones, que en algunos casos llevan años, dieron resultado luego de que el organismo enviara a un grupo de ingenieros y técnicos para analizar los planteos del gobierno de la ciudad.
Tras la recorrida, se definió bajar el nivel de la Ruta 151, a la salida de la rotonda con 22, hasta lograr una separación de 4,60 metros con la base del puente ferroviario. Para ello, serán necesarios trabajos complementarios para evitar que el sector se inunde por el canal.
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