La pandemia y el clima parecen haber complotado contra la reactivación turística en la cordillera neuquina. En 2020, cuando se registraron nevadas históricas, San Martín de los Andes estuvo cerrada al turismo en el marco de las restricciones por el coronavirus. Este año, con permisos más flexibles, muchos turistas decidieron no visitar la localidad por la falta de nieve. Sin embargo, esta semana se registraron nevadas copiosas y desde el área de Turismo se ilusionan con tener un pico de visitantes en las primeras semanas de septiembre.
El fin de semana largo del 17 de agosto marcó un importante movimiento en este destino neuquino. Se registró una ocupación del 72% de las plazas hoteleras, lo que representa una buena noticia si se comparan los datos con los números de 2020, cuando todas las actividades estaban restringidas. Si bien en años previos a la pandemia este feriado generaba un 100% de ocupación, desde el gobierno local destacaron el buen desempeño turístico en un contexto de condiciones climáticas adversas, donde la nieve estuvo prácticamente ausente.
Como muchos viajeros eligen este destino sólo atados a la posibilidad de practicar deportes de nieve, algunos decidieron no visitar San Martín durante el receso escolar de invierno porque no querían renunciar a la posibilidad de esquiar o hacer snowboard. Por eso, la llegada de nuevas nevadas puede convocarlos otra vez a esta localidad cordillerana.
Alejandro Apaolaza, secretario de Turismo de la Municipalidad de San Martín de los Andes, explicó que muchos viajeros que tenían viajes ya pagos a la zona para el receso escolar decidieron postergar su visita para la primera semana de septiembre, con la ilusión de esperar por la llegada de nuevas nevadas que cubrieran las laderas del cerro.
El pronóstico del tiempo acompañó su decisión, ya que la ciudad registró nevadas copiosas y otras menos intensas desde este fin de semana y a lo largo de la semana. De esta manera, desde el área de Turismo se ilusionan con un nuevo pico de visitantes para la primera quincena de septiembre, cuando se mezclan la presencia de nieve en el cerro Chapelco y las temperaturas agradables que permiten esquiar ligeros de abrigo.
Para los operadores turísticos de la zona, un nuevo pico de turismo permitirá reactivar un invierno donde la sequía redujo los niveles de ocupación, incluso a pesar de las limitaciones para viajar al exterior que deberían haber impulsado aún más el turismo interno. De este modo, se ilusionan con la posibilidad de ofrecer todos los productos vinculados al esquí, que incluyen alquiler de ropa y equipos, clases con instructores y pases a los medios de elevación.
Desde el área de Turismo destacaron que muchos viajeros decidieron visitar la localidad incluso sin nieve, y disfrutaron de sus vacaciones gracias a otras actividades disponibles, como las caminatas con raquetas, paseos en trineo o moto de nieve, u otras prácticas típicas del verano, como los paseos en kayak, las bicicleteadas o cabalgatas.
Para Apaolaza, la posibilidad de contar con nuevo pico de ocupación fuera del receso escolar de invierno se traduce en mayores ingresos para ese destino turístico y más oportunidades para los operadores, que generan empleo en la localidad a partir de la llegada de nuevos visitantes.
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