Noche, drogas y alcohol
En medio de la promoción de El kiosco, el film de Pablo Gonzalo Pérez que se estrenará el jueves, Pablo Echarri brindó una serie de notas donde además de anticipar el proyecto que protagoniza, habló de su familia y de su pasado vinculado con las drogas y el alcohol.
“Me he metido en lugares que no me volvería a meter. Tuvo que ver más con la juventud, era un muchacho bastante adepto a la noche y la diversión. ‘Cordonié’, volqué, di varias vueltas en algún momento de mi vida”, aseguró el actor en diálogo con el ciclo radial Modo sábado.
Pasado oscuro: Echarri reconoció que sus excesos lo pusieron en peligro físico y emocional.
“Esos vuelcos que he pegado me han hecho ver lo que tenía en mi vida, como la familia, mi esposa, mis hijos, mi papá, mi mamá, mis amigos, el poder de levantarme a la mañana y disfrutar del sol y la felicidad de estar vivo”, agregó la pareja de Nancy Dupláa.
Con autocrítica: “Me he metido en lugares que no me volvería a meter”, sostuvo el acto
“Todo el tiempo las cosas pequeñas te ponen en disyuntiva de mantener tus principios y hacer las cosas que están bien o mirar si alguien te vio”, sostuvo. “El exceso trae dolor a la larga. Con los excesos uno siempre se pone en peligro físico y emocional. El emocional es el más complejo. Cuando uno se sumerge en situaciones de exceso lo que hace es ahuecar el espíritu, lo oscurece”, manifestó en relación con cómo transitó su experiencia.
De tal palo...
Por otro lado, Echarri habló de su familia y contó que su hija Morena se sumó a las filas de La Cámpora. “Está arrancando su militancia de una manera muy intensa. Es profundamente kirchnerista”, dijo con orgullo el actor sobre la joven de 15 años, a la que describió como “una mujer valiente y comprometida”.
Consultado sobre la posibilidad que uno de sus hijos sea partidario del macrismo, bromeó: “Si quiere ser desheredado...”. “Siempre va a tener la libertad de elegir lo que quiera”, aclaró luego


