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La Mañana Economía y Petróleo

Nueva vida: el 2017 y la segunda chance

El gas le dio otra oportunidad a Vaca Muerta, que cerrará con 4000 millones de dólares de inversión. Hacia adelante, uno de los desafíos es que los campos sin precio estímulo mantengan el actual ritmo.

Por Fernando Castro

La cuenca neuquina había comenzado el año con un escenario preocupante, en el que prevalecían los 1600 trabajadores despedidos a finales del 2016. La crisis del barril de petróleo coqueteando con su piso también en Neuquén trajo interrogantes sobre la evolución del negocio. El fin del primer trimestre del año comenzó a delinear un cuadro diametralmente opuesto. Este año, finalmente, terminarán ingresando poco más 4000 millones de dólares en inversión, dejando de lado un escenario que pudo haber sido crítico.

La adenda del convenio colectivo para los trabajadores de no convencionales y el programa estímulo para las empresas que buscan gas en Vaca Muerta fueron centrales en esta segunda etapa.

Desde estos cambios hubo ocho nuevos anuncios de inversión en la cuenca neuquina. Permitieron prever algo de alivio en las cuentas provinciales y plantean un escenario desde el que seguir creciendo. La llegada de nuevos actores de peso como Tecpetrol y su ambicioso proyecto que impactó notablemente en la generación de empleo muestran parte del interés.

El nuevo precio del gas trajo esa segunda oportunidad para Vaca Muerta en un contexto en el que el desplome del barril era un camino sin retorno. Así el 2017 fue principalmente el de la apuesta a los proyectos de gas, en detrimento de los estrictamente petroleros. Esto, sobre todo para las nuevas inversiones, funcionará hasta el 2021, el año en el que el estímulo terminará. Esta sería la parte buena de la historia del repunte.

El 2018 tiene reservadas algunas respuestas. Por un lado, resta saber cómo reaccionarán las empresas que promovieron el despegue de Vaca Muerta, como YPF, con la nueva política para el precio del gas neuquino. La resolución del Ministerio de Energía de la Nación que fija las condiciones de acceso para vender más caro el gas les mete presión.

Sucede que varias áreas de la empresa conducida por Miguel Gutiérrez sólo quedarían comprendidas luego de una inversión que garantizara un piso de producción. En este contexto, acceder al beneficio requerirá para YPF más gasto para contrarrestar el declino de esos pozos shale. La pregunta clave en este punto es si está dispuesta a ese gasto adicional o desarrollará campos nuevos con buenas perspectivas. Como sea, es una variable a contemplar para medir el tipo de actividad que se puede esperar para el 2018 y sus efectos en el resto de la economía.

Otro desafío central para el sector es la relación con las comunidades mapuches.

El contexto nacional y el vínculo lineal entre extremismo y pueblo originario que sectores políticos parecen instalar agregan un factor de presión no menor a una problemática que ya de por sí era compleja de resolver.

En el frente sindical, la disputa por el trabajo es sólo uno de los factores: la caldeada interna de la Uocra quedó aplacada con el nuevo empleo generado en el segundo semestre y la intervención política desde Neuquén y Buenos Aires para poner, por ahora, paños fríos en una interna que suele ser feroz.

Al mismo tiempo, y pese a un cambio radical en el convenio colectivo para los no convencionales, las empresas creen que se puede seguir dando pasos en la “productividad” del personal, algo de lo que sabe la conducción del sindicato petrolero.

La relación con los mapuches y el frente sindical, Dos claves del sector en el 2018.

Contexto 2018

El año que viene, si no pasa algo muy extraño, la producción de gas seguirá creciendo. Hay otra clave que se desprende de esta situación. Se trata de la infraestructura para atender esta mayor demanda, que en el mediano plazo podría quedar corta. Hacen falta ductos, caños para sacar la producción de gas que seguirá en aumento.

Hay, por otra parte, pasos que se tienen que dar en materia de transporte. Si hay un segmento en el que las empresas pueden achicar más costos es en cómo llegan buena parte de sus insumos desde varios puntos del país y el exterior.

El tren de Vaca Muerta es una necesidad que asoma como imperiosa para garantizar la infraestructura necesaria para los actuales desarrollos y los que se busca atraer. Es una de las variables cruciales para la competitividad y bajar costos en la cuenca.

55 millones de metros cúbicos de gas se producen en Neuquén todos los días. La mitad de este total la produce YPF. La cifra seguirá en aumento con las nuevas inversiones para Vaca Muerta.

2021 Hasta ese año las empresas tienen garantizado un horizonte de precios del fluido que hace atrayente invertir en Neuquén.