Nunca perder el gozo
Un gran motivador
¿Es posible mantener una actitud alegre cuando uno está atravesando momentos difíciles? La respuesta es un sí rotundo. Según mi amigo y mentor el Dr. Kusnetzoff, la clave está en pensar que, como reza el dicho, “no hay mal que dure cien años”. En medio de la adversidad, la mayoría de las personas cree que ese problema será eterno, lo cual sólo agrega más sufrimiento y no le permite buscar salidas creativas.
Pero cuando uno decide creer que nada, ni siquiera la situación más terrible, dura para siempre, es capaz de levantarse rápido y seguir adelante con su vida y, lo que es aún mejor, de mantener una actitud que incluye la alegría basada en la esperanza de un futuro mejor. Los malos tiempos siempre son momentáneos y sirven al propósito de dejarnos una lección para convertirnos en mejores personas.
¡Tu problema tiene fecha de vencimiento!
La alegría debería ser un elemento fundamental en nuestra vida. ¿Cuánto hace que no te reís con ganas? He leído sobre varios casos de personas que se han curado espontáneamente de enfermedades graves a través de la risa. Lo cierto es que una disposición alegre abre la puerta a los milagros, a las oportunidades, a las conexiones de oro que pueden transformar nuestra vida de la noche a la mañana.
¿Por qué mucha gente no puede comprometerse ni consigo misma ni con los demás? Esta es una característica muy común hoy en día en el ámbito laboral. Quien es incapaz de tener compromiso ha perdido la alegría de vivir. Cuando uno está contento, no precisa que nadie lo motive, sino que tiene un motor interno que lo hace moverse y accionar, incluso cuando otros no lo hagan. Esto se conoce como proactividad.
En 1898 nació un hombre extraordinario llamado Norman Vincent Peale, autor de varios libros que vale la pena leer. En la década del 30, durante la peor crisis de los Estados Unidos como lo fue la Gran Depresión, este señor empezó a hablar de fe. Todo el mundo inmediatamente reaccionó con críticas debido a lo delicado de la situación económica en ese momento. Entonces él cambió la palabra fe por “pensamiento tenaz”. Y más tarde lo volvió a cambiar por “pensamiento positivo”. Él solía decir que cuando uno decide pensar de esta manera, o tener fe, que es lo mismo, el resultado es que siempre hay alegría y contento.
¡Es imposible tener fe y estar triste!
Incluso hasta el final de su vida, Peale seguía dictando seminarios. A los 95 años enseñaba “Cómo planificar tu vida para los próximos 15 años”, con el mismo entusiasmo que tenía en su juventud. Un muchacho quedó impactado al escuchar a un hombre de casi 100 años hablar de fe, de alegría, de éxito. Ese joven diseñó una página web que creció de tal manera, que logró venderla en millones de dólares. Su nombre es Camilo Cruz y hoy se dedica a escribir y viajar por el mundo para hablarle a la gente de motivación. Y todo por la influencia de un ser humano cuyo principal motivador era la alegría.
¿Qué lugar ocupa la alegría en tu vida? Nunca deberías subestimarla, pues te puede llevar por caminos insospechados.
Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a [email protected]
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