"El número solicitado no corresponde a un abonado en servicio". Marita era la dueña de esa voz que quedó grabada en la memoria de los argentinos.
La locutora Marita Monteleone, reconocida por millones de argentinos como la voz detrás de algunos de los mensajes telefónicos más recordados del país, murió este miércoles a los 68 años luego de permanecer internada durante varios días en terapia intensiva.
La noticia fue confirmada por personas de su entorno y generó una fuerte conmoción en el mundo de la radio y la locución. Su voz quedó asociada para siempre a frases que acompañaron durante décadas la vida cotidiana de los usuarios de telefonía, convirtiéndola en una figura única dentro de la comunicación argentina.
"El número solicitado no corresponde a un abonado en servicio". Marita era la dueña de esa voz que quedó grabada en la memoria de los argentinos.
Además de su trabajo en el ámbito telefónico, desarrolló una extensa trayectoria en radio, obtuvo reconocimientos por su labor profesional y construyó una carrera que la transformó en una de las voces más reconocibles del país.
La drama que vivió durante sus últimos días Marita Monteleone
La información sobre sus últimas jornadas fue relatada por Pablo López, músico y compañero de trabajo de la locutora.
Según contó, el último encuentro entre ambos ocurrió el 25 de mayo durante una presentación artística. Luego del espectáculo, regresaron juntos y se despidieron cerca de la vivienda de Monteleone sin imaginar que sería la última vez que se verían.
Días después, López comenzó a preocuparse al advertir que la locutora no respondía sus llamados. Cuando finalmente logró comunicarse con ella, Monteleone le pidió que le acercara comida. El músico se dirigió hasta su domicilio, aunque la locutora no pudo bajar a recibir el pedido y una vecina colaboró para dejarlo en la puerta.
La situación se volvió más preocupante cuando el alimento permaneció intacto durante varios días. Ante ese escenario, un vecino decidió alertar a las autoridades. Personal policial y profesionales del SAME acudieron al lugar y encontraron a la locutora en su vivienda.
En una primera instancia, Monteleone decidió permanecer en su casa pese a las recomendaciones médicas. Sin embargo, días después fue trasladada al Hospital Durand, donde quedó internada debido a su delicado estado de salud.
Finalmente, falleció durante la mañana de este miércoles. Sus restos fueron trasladados a una casa velatoria de la Ciudad de Buenos Aires, donde familiares, amigos y colegas pudieron despedirla.
La voz que marcó una época en la Argentina
Marita Monteleone logró algo inusual: transformó una voz en una marca reconocida por millones de personas. Durante años fue la responsable de grabar mensajes telefónicos que se volvieron parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
Frases como "El número solicitado no corresponde a un abonado en servicio" o "La característica marcada se encuentra temporalmente congestionada" quedaron asociadas para siempre a su identidad profesional.
Uno de los hitos más destacados de su carrera fue convertirse en la primera mujer en grabar la guía telefónica automatizada mediante reconocimiento de voz para el servicio 110. Ese trabajo demandó un largo proceso de grabación y consolidó aún más su prestigio dentro del sector.
Además, desarrolló una destacada carrera en medios de comunicación. A lo largo de los años trabajó en emisoras de gran trayectoria como Radio Mitre, Radio Nacional, Radio La Red, Radio Del Plata, Radio Splendid y Radio El Mundo. Su labor le permitió obtener dos premios Martín Fierro por mejor trabajo de locución.
Una vida atravesada por la radio, la familia y la superación
Nacida el 12 de septiembre de 1957 en la Ciudad de Buenos Aires, Monteleone se formó desde joven en distintas disciplinas artísticas. Estudió canto, danza y periodismo, además de desempeñarse como profesora de educación física.
Su vínculo con la radio también marcó aspectos importantes de su vida personal. Durante su paso por Radio El Mundo conoció a Roberto de los Ríos, con quien formó una familia y tuvo una hija, Malena.
La muerte de su expareja en 2006 representó uno de los momentos más difíciles de su vida y dejó una profunda huella emocional.
En los últimos años enfrentó distintos problemas de salud que afectaron su movilidad y su calidad de vida. Pese a esas dificultades, mantuvo siempre una postura firme respecto de su independencia personal y expresó en distintas oportunidades su deseo de continuar viviendo en su hogar.
Su fallecimiento cierra una trayectoria profesional de varias décadas, pero también deja una huella imborrable en la historia de la radio y las telecomunicaciones argentinas.
Aunque pocas personas conocían su rostro, prácticamente todos reconocían su voz por el teléfono. Y esa voz seguirá formando parte de la memoria de millones de argentinos que la escucharon durante años al otro lado del teléfono.
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