El lunes, la Liga Musulmana Paquistaní (PML-N), del ex primer ministro Nawaz Sharif, abandonó la coalición de Gobierno debido a que la administración paquistaní no resolvía la restitución a sus cargos de los jueces destituidos por Musharraf el año pasado.
Aspirantes
Debido a esto, los candidatos para presidente son tres: Asif Ali Zardari, jefe del gobernante Partido Popular Pakistaní (PPP) y viudo de la asesinada ex primera ministra Benazir Bhutto; el juez retirado Saeeduz Zaman Siddiqui, del PML-N; y el representante del partido de Musharraf, la Liga Musulmana (Quaid), el ex periodista Mushahid Hussain.
La frágil alianza entre el PPP y el PML-N se mantenía sólo por su férrea oposición a Musharraf, el ex general que renunció al cargo la semana pasada.
La ruptura de la coalición deja a Pakistán, de nuevo en una situación política inestable y dificulta los esfuerzos para combatir la militancia islámica, en el único país musulmán que es potencia nuclear.
La crisis se ve reflejada a mayor escala en la extensa frontera montañosa con Afganistán, bastión de la insurgencia talibán, donde la semana pasada murieron cerca de 200 personas.


