Jonathan Van-Tam, asesor médico del Gobierno británico, advirtió que el Reino Unido se enfrenta a un aumento exponencial de muertes si no se toman precauciones para contener el avance del coronavirus, que ya contagió a más de 600 mil personas. El médico aseguró en un comunicado que "la estación de invierno juega en contra", y el país se encuentra en "un punto de inflexión" en el que, si se ignoran las restricciones, se volvería al inicio de la pandemia en marzo.
Las estadísticas, según su interpretación, indican que el coronavirus se está extendiendo ya dentro de los grupos de población de mayor edad, en todas las partes del país, lo que enciende las alarmas de los dirigentes ingleses, que no ven con buenos ojos que los pacientes de riesgo puedan ser contagiados. "Desafortunadamente, igual que la noche sigue al día, habrá un aumento de decesos en las próximas semanas", afirmó Van-Tam.
Con la intención de que el sistema público se sature, el especialista instó a a los británicos a respetar las normas sanitarias de aislarse y hacerse un test si tienen síntomas, lavarse las manos, usar tapabocas, mantener la distancia física y limitar la actividades sociales.
En tónica con esta medida, el conservador Boris Johnson, anunció ante la Cámara de los Comunes un nuevo sistema de alerta de tres niveles para evaluar el riesgo a nivel local y posibles restricciones en las zonas con más contagios, especialmente en el norte, consignó la agencia española.
Los alcaldes de ciudades norteñas de Liverpool, Manchester, Sheffield y Newcastle amenazaron ayer con tomar medidas legales si el Ejecutivo no mejora las ayudas económicas que ofreció ante el cierre previsto de pubs, bares y restaurantes, entre otros establecimientos de ocio, en sus territorios.
Además, el ministro de Economía, Rishi Sunak, anunció que el Gobierno pagará un 67% del sueldo de los empleados afectados por la clausura temporal de negocios -frente al 80% que se aplica desde el confinamiento nacional de marzo hasta finales de este mes-. La respuesta de los dirigentes municipales es la que ya se esperaban desde las bancas gubernamentales, y es que lo consideran "insuficiente".
Como ocurre en casi todos los centros urbanos del mundo, el endurecimiento de las restricciones en Reino Unido pretende frenar el avance de la enfermedad, donde ayer se registraron 12.872 nuevos contagios y 65 muertos.
En total, en el país desde el inicio de la pandemia hay 606.446 infectados y 42.915. fallecidos, según datos oficiales.


