Desde que se anunció al mundo la aprobación de varias vacunas para el Covid-19, gran parte de la población empezó a ver algo de esperanza en el camino al fin de esta pandemia.
Sin embargo, surgen grandes interrogantes sobre ellas, entre las cuales destacan ¿para qué sirven y para qué no? ¿Las personas que recibieron la vacuna Covid-19 se contagian?, ¿pueden transmitir el virus a otras personas? ¿Cuál es la evolución de la enfermedad de los vacunados?
Por ahora, todas las vacunas aprobadas han sido efectivas. Si una persona vacunada entra en contacto con el virus, existe una alta probabilidad de que no se enferme. Al menos, de forma grave.
No obstante, las conocidas medidas de prevención como uso de la mascarilla, el distanciamiento social, el lavado de manos, entre otros, siguen siendo importantes. Tal como lo señala el Instituto Robert Kock (RKI): “porque aquellos que están vacunados, aún podrían contribuir a la transmisión del coronavirus”, según su sitio en internet.
Ante las interrogantes anteriores, aún no se han aclarado en qué medida ayuda a reducir o incluso detener la propagación del virus. En tal caso, una persona portará temporalmente el virus, pero no se enfermará.
Algunos denominan el efecto de la vacuna Covid-19 como Inmunidad esterilizante o funcional
El caso ideal sería la llamada “inmunidad esterilizante” a través de las vacunas, porque estas protegen a las personas del contagio, y los vacunados no pueden transmitir el virus, debido a que no lo tienen en su cuerpo. Este es considerado un aspecto importante para la inmunidad de rebaño.
Aunque la inmunidad esterilizante no se ha podido comprobar aún en las vacunas contra el coronavirus, según el Centro Alemán de Educación para la Salud.
“Hasta el momento, no se registran datos relevantes y los resultados podrían estar disponible en los próximos meses”, aseguró.
La denominada “inmunidad funcional” no previene la infección, pero sí protege a la persona vacunada del desarrollo y/o del transcurso severo de la enfermedad.








