Policía agredió a su pareja y se atrincheró a los tiros
Natalia Pérez Pertino
Cuatro horas de terror, nerviosismo y dramatismo se vivieron en una casa en las afueras de Chos Malal cuando un agente de la Policía del Neuquén disparó contra su pareja, su padre y los efectivos que acudieron al lugar, mientras su hijo de 4 años dormía en la planta alta. De milagro, no hirió a nadie y el niño no se despertó. La única forma de neutralizarlo fue dispararle tres veces a las piernas.
El drama se desató ayer cerca de las 4:30 cuando la familia arribó a la vivienda luego de una cena. La pareja acostó al pequeño de 4 años y luego el hombre de 26 años agredió a su pareja de 23. “Comenzó a insultarla, la agarró del cuello, pero ella logró escapar y salió de la casa. Cuando corría hacia la calle escuchó algunas detonaciones”, explicó el comisario José Cuadrado, quien viajó hasta esa localidad del norte neuquino.
Asustada, la mujer llamó por teléfono a su suegro para pedirle ayuda, quien a su vez dio aviso a la Policía. Cuando el hombre llegó, su hijo no sólo no lo escuchó, sino que lo echó a disparos del lugar. Tanto la mujer como su suegro no volvieron a la casa hasta que la situación estuvo controlada.
Al lugar arribó una camioneta policial de la Comisaría 24. “Los efectivos intentaron hablar con él, pero los recibió con insultos y disparos”, contó Cuadrado y detalló que se dispuso un operativo de seguridad con personal policial, del hospital y de bomberos voluntarios de la ciudad.
Fueron cuatro horas de terror, en las que el agente efectuó 30 disparos
Cada vez que salía de la casa, disparaba contra sus pares, que intentaban que depusiera su actitud. En un momento, prendió fuego un galpón con un tractor, dos autos y el móvil policial. “Los daños fueron totales. No podíamos arriesgar a los bomberos, ya que seguía disparando. Estimamos que efectuó al menos 30 disparos”, afirmó.
“Estaba descontrolado. Dijo que estaba jugado, que iba a prender fuego la casa con él y su hijo adentro. Por lo que el grupo especial lo hirió en las piernas para poder arrestarlo”, sentenció Cuadrado. El agente fue trasladado al hospital local, donde fue intervenido. Está fuera de peligro con custodia policial. Ahora la Justicia deberá investigar. Asimismo, se inició un sumario administrativo interno y fue separado del cargo mientras dure la investigación.
El efectivo policial vació el cargador de su arma reglamentaria y volvió a recargarlo. Estiman que disparó al menos 30 veces.
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