10 años de la División Antinarcóticos: "en lo que era un kiosco de drogas ahora funciona una casa de comidas"
La década incluyó logros del primer año de la desfederalización del narcomenudeo. Incentivan las denuncias anónimas a kioscos de droga.
A diez años de su creación, la División Antinarcóticos de la Policía de Neuquén celebró su aniversario con un balance que, según su jefe, el comisario Nelson Peralta, es “más que positivo”. Los números respaldan la definición, pero también un cambio concreto en algunos barrios: kioscos de drogas cerraron definitivamente, y en algunos casos, funcionan otros emprendimientos, como casas de comida.
Aquel dato que mejor grafica el impacto en la calle no está en una planilla. Está en el registro de Peralta, que al recorrer en su trajín laboral, la Casimiro Gómez, camino a Autovía Norte, ha visto cambios significativos. En una esquina donde durante años funcionó un kiosco narco que cerraba tras allanamientos pero volvía a abrir, hoy funciona una casa de comidas.
“Hace un tiempo pusieron un cartel que decía ‘cambiamos de familia’”, contó Peralta. “Varios de ellos están detenidos. Eso es un orgullo, porque podemos responderle a la sociedad con un cambio significativo: no vuelven a abrir”.
Un año clave tras la desfederalización
Para celebrar el aniversario de la División que comenzó llamándose Toxicomanía, las autoridades realizaron un acto en el que se destacó el crecimiento institucional del área y su consolidación como pilar estratégico en la lucha contra el narcomenudeo en todo el territorio neuquino. Allí estuvo presente, el ministro de Seguridad, Matías Nicolini y el jefe de Policía, Tomás Díaz Pérez.
Pero además, se destacó que el 28 de febrero se cumple el primer año desde que entró en vigencia en la provincia de Neuquén, el “Plan Estratégico de Persecución del Microtráfico de Drogas”, que fue elaborado con el respaldo del ministerio de Justicia de la Nación, a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fueron presentados por el fiscal general José Gerez durante un encuentro en la Jefatura de la Policía.
En ese lapso, la División registró cifras inéditas en comparación con la década anterior. “El año que más detenidos había tenido antes quizás eran cinco o seis. Hoy hablamos de 83 condenados que ya cumplen pena. Es abismal la diferencia”, señaló el comisario.
El impacto no solo se midió en detenciones. En los procedimientos se secuestraron aproximadamente 130 millones de pesos, 30 mil dólares, 55 armas de fuego y 60 vehículos. Parte de esos bienes fueron decomisados definitivamente al comprobarse que habían sido adquiridos con dinero proveniente de la comercialización de droga.
“El objetivo no es solo detener, sino hacer mella en la estructura económica del narcomenudeo. Cuando se secuestran vehículos, motos o camionetas y no se devuelven, el golpe es real”, explicó Peralta.
Más denuncias, menos miedo
Uno de los indicadores que más destaca la fuerza es el crecimiento de las denuncias anónimas. Según el jefe policial, se pasó de un promedio de 2.000 comunicaciones anuales a casi 10.000 en el último período. “Fue un antes y un después. La principal materia prima que tenemos es la información, y eso es compromiso de la sociedad”, afirmó.
Peralta insistió en que las denuncias por la aplicación Neuquén Te Cuida son completamente anónimas y que, incluso cuando los datos llegan incompletos, pueden complementarse con otros aportes vecinales hasta construir información precisa que derive en un allanamiento.
En ese mismo sentido, desmitificó el rumor que desconfía en el anonimato: "el mensaje es totalmente anónimo, siempre lo explico que no es solamente porque la ley lo dice y lo debemos cumplir, sino que probatoriamente no tiene sentido saber quién me lo dijo, porque esa información la tenemos que corroborar".
El trabajo no se limita a los barrios. La División reforzó controles preventivos con canes detectores en rutas, líneas de transporte y casas de encomienda. En uno de los operativos recientes, un perro marcó a un pasajero en un colectivo en la zona de Loncopué: transportaba una “piedra” de cocaína de alta pureza destinada al sur provincial.
Hoy la provincia cuenta con canes detectores en Neuquén capital, Añelo, Cutral Co, Zapala, Chos Malal y San Martín de los Andes, lo que permite ampliar el control territorial. También se registraron procedimientos en zonas cercanas a la frontera, como Aluminé y Villa La Angostura, en coordinación con otras fuerzas.
Un proceso “limpio”
La desfederalización del narcomenudeo tuvo resultados dispares en otras provincias, algunas incluso intervenidas por fuerzas federales ante sospechas de corrupción. En ese contexto, Peralta destacó que en Neuquén el proceso fue “limpio” y ordenado", cuando "la tendencia en otras provincias fue al fracaso".
“Es un orgullo poder decir que lo hicimos bien. Es un tema complejo y grande, pero estamos viendo resultados concretos en la calle”, sostuvo.
Diez años después de su creación, la División Antinarcóticos exhibe cifras récord y cambios visibles en algunos barrios. Otra de las muestras fueron las cuatro demoliciones de kioscos narco. Se trata de construcciones que primero fueron allanadas, dispusieron la faja de clausura, y finalmente, tras una investigación se arribó a la decisión de la mano de los herederos, hartos de los conflictos, o de las autoridades, luego de que sus ocupantes sean apresados.
Te puede interesar...













Dejá tu comentario