El clima en Neuquén

icon
18° Temp
63% Hum
La Mañana Sens

"Que abra el boliche es poner en riesgo a otros jóvenes"

Don Asunción recorrió junto a LMN el frente de Sens, para él Las Palmas, donde desaparecieron a su hijo, Sergio, hace 20 años. Detalles reveladores dio a conocer don Ávalos.

Asunción Ávalos tiene 89 años, la mano derecha vendada por un reciente accidente, pero pese a ello sostiene el bastón porque la rodilla derecha se le suele aflojar: “y me apoyo con el bastón para no caerme. Cosas de viejo”, dice con una tierna sonrisa mientras camina con empeño hacia la esquina de Primeros Pobladores y Río Neuquén donde está el boliche Sens, antes Las Palmas, el lugar donde desaparecieron hace 20 años a su hijo, Sergio.

Asunción se está terminando de recuperar de la explosión de su pequeña vivienda, de tres por tres, que tenía en su chacra de Picún Leufú. Hace dos sábados por una acumulación de gases sufrió una explosión a la que sobrevivió por pura casualidad.

Pero para él no fue casualidad, es todo producto de su pacto con Dios. “El viejito metió su mano invisible para protegerme”, resumió mientras se desplaza, a su edad, con una autonomía envidiable, aunque por dentro arrastra un calvario del que solo habla de vez en cuando porque el dolor lo quiebra. Lleva 20 años sin respuestas, sin detenidos y sin justicia, pero aún persiste en su lucha.

Desde que Asunción escuchó en la marcha de los 20 años, el pasado 14 de junio, que el boliche volvía a abrir se puso incómodo y ahora que no tiene la posibilidad estar en su chacra donde se distrae haciendo distintas tareas, optó por venir a Neuquén.

Elige no ser un mero espectador a la distancia, con el derrumbe de su casita ya no le queda más nada de lo cual ocuparse y no quiere irse de este plano sin una respuesta.

ce-Asuncion Avalos las palmas (1).jpg

Número desconocido

Perdón por la intromisión, pero con Asunción pasan cosas que son difíciles de relatar en tercera persona.

El celular me suena con un número que no tengo agendado y del otro lado recibo el saludo de Asunción que me cuenta: “me escapé de la casa de mi hija de Cutral Co. Recién me llamó por celular y yo estaba ya en el colectivo camino a Neuquén. ¿Quiere que nos juntemos?”, me pregunta y como de costumbre accede ya que hemos cultivado una interesante rutina que no siempre termina con la publicación periodística.

Acá en la región siempre se queda en la casa de una familia amiga que lo adoptó después de tantos años de compartir la lucha.

“Necesito hacer algo, no puedo quedarme quieto”, me cuenta a sabiendas de que las arenas del tiempo se le escurre entre sus manos, pero a la vez intuye que la causa por fin podría tener algunas respuestas judiciales. Todo está cerca, pero teme que solo sea un espejismo en la ruta.

Durante la marcha me había consultado si era cierto que estaba por reabrir el boliche, cuando se lo confirmé hizo una mueca de desagrado y siguió caminando. Ahora le propongo ir al boliche y accedió de inmediato.

Sens, antes Las Palmas, está en la cresta de la ola de la polémica porque pretende abrir sin todas las autorizaciones y porque a distintos sectores les cayó mal que el nuevo dueño, Nicolás Vaamonde, anunciara la inauguración justo cuando se cumplían 20 años de la desaparición de Sergio.

Para muchos, fue una provocación, así lo destacó Beatriz Gentile actual rectora de la UNCo que ha demostrado que su gestión sí va a acompañar la causa Ávalos y están viendo de resolver la inclusión de la figura Amicus Curiae en la Justicia Federal.

ce-Asuncion Avalos las palmas (3).jpg

El develamiento

Mientras adentro de Sens una inspección municipal recorría el interior el edificio, Asunción mira el boliche desde afuera. Ve una gran mole negra de fachada y reflexiona: “Siempre fue un lugar oscuro”. Su tono es firma y de nuevo se le escapa esa mueca casi imperceptible que es un reflejo del dolor que contiene para no perder los estribos ni desquiciarse.

“Hace muchos años que no venía, más de cinco, puede que haya pasado cerca pero no me detuve. Entré cuando la Policía hizo la primera inspección, pero yo todavía estaba aturdido”, recordó Asunción.

Después, brindó un dato estremecedor: “no sé cómo explicar el estado que estaba atravesando en ese momento. Ese momento en que uno se entera que le han sacado al hijo. Me descubrí adentro del boliche mirando, como buscando a Sergio, como si no fuera cierto lo que pasaba. Fue muy difícil para mí conocer el lugar donde tantos jóvenes se iban a divertir y que uno quedó sin salir del boliche”.

Esta revelación de Asunción, en los 15 años que llevamos charlando y siguiendo la causa, nunca la había relatado y ahondó más aún.

“Es difícil hablar de sensaciones, nunca tuvimos que pasar por problemas parecidos o semejantes. Esas eran cosas que pasaban en las noticias. Jamás me imaginé atravesar una situación así en mi familia. Me sentí extraño, era como si Sergio no hubiese sido mi hijo y le hubiera pasado a alguien conocido”, ensayó un intento de explicar esa sensación que lo atravesaba allá en junio de 2003 y que lo ha acompañador durante estos largos y tristes años.

Luego, Asunción soltó un mazazo: “Reconozco que no era yo el que andaba en ese tiempo. Ahora, después 20 años de impunidad, recién me estoy ubicando en mi lugar de padre y de víctima también”, afirmó con el oscuro boliche de fondo. De ahí adentro a Sergio lo sacaron muerto para hacerlo desaparecer, esa es la principal hipótesis de la investigación que lleva adelante la Justicia Federal.

Asunción parecía estar en una suerte de trance donde exploraba en las profundidades de su ser, por eso no fue extraño como continuó su relato: “Desde el principio tuve la seguridad de que él no estaba vivo, son esas cosas que no podemos explicar, pero que seguramente todo padre que sufre una pérdida la siente. Pensé que al no salir del boliche y no encontrarlo afuera, algo había pasado, pero no podía imaginar que sería tan grave”, confió.

La explicación es lógica, Asunción presintió lo tremendo del momento, pero imaginaba que al menos encontraría el cadáver de su hijo, jamás se le cruzó por la cabeza que el cuerpo también se encargarían de hacerlo desaparecer dejando un vacío infinito en la familia, a tal punto que la mamá de Sergio, Margarita, se murió de tristeza. Asunción se hizo más fuerte, sigue luchando y confiando en su Dios que le ha dado algunas señales bastante claras de que el pacto que tienen sigue firme y vigente: “Una vez que haya justicia, me va a llevar”, afirmó don Ávalos.

Nota Asunción Avalos.mp4

Boliche o memoria

Ya lo había dicho hace unos días atrás, “para mí, Las Palmas ya no tendría que existir”. Pero ahora, frente a tamaño edificio retomó el tema, pero desde un aspecto más social. “Que abra el boliche y siga con la misma actividad, es poner en peligro a otros jóvenes”.

Después apuntó hacia una lógica bastante sencilla. “¿Qué mueven los boliches? Alcohol y droga. De ahí los pibes salen borrachos a manejar o perdidos por la droga. ¿Qué se puede esperar de un lugar así?”, resumió.

Para Asunción la aparición en escena de la nueva rectora de la UNCo, Beatriz Gentile, apoyando la causa a partir de su participación en la marcha del 14 de junio y luego haciendo declaraciones de que “es una provocación la apertura del boliche”, le han hecho ver con otros ojos a la casa de altos estudios.

La anterior gestión de la UNCo se mostró alejada de Ávalos y hasta retiraron la figura de amigus curiae. Ahora, la nueva rectora se ha comprometido en reestablecer la figura para acompañar la causa en la justicia Federal. “Que se sumen, mientras más seamos es mejor”, dijo Asunción que todavía espera que las palabras se conviertan en actos.

Por último, don Ávalos confirmó su presencia junto a su hija Mercedes, para el 25 de junio en el Concejo Deliberante donde la Comisión de Obras Pública tratará el proyecto del ejecutivo municipal de prohibir la actividad de los boliches, casas de té y discoteca en el corredor de la calle Primeros Pobladores.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas