¿Quién es el sicario que se cortó la tobillera y qué apodo jocoso le pusieron en las redes?
El joven buscado por la Policía no oculta sus intenciones de no ajustarse a la ley y además del último incidente, ya protagonizó otros hechos de rebeldía.
El acusado de balear a un grupo de personas en el barrio Gran Neuquén Sur no es un pistolero más y revela en cada acción sus escasas intenciones de someterse a la ley. El incidente que protagonizó esta semana, cortándose la tobillera electrónica y huyendo de su domicilio, se suma a su conducta desafiante luego del ataque a tiros que dejó a tres heridos en los primeros días de junio del año pasado.
La Policía provincial no tardó en identificarlo pero tuvo que hacer un enorme trabajo para atraparlo y permitir que el Ministerio Público Fiscal (MPF) le formule cargos recién en octubre de 2025, a más de cuatro meses de la balacera.
A pesar de estos antecedentes, el sicario logró acceder a la prisión domiciliaria y esa condición se transformó en la oportunidad ideal para volver a alejarse de las garras de la ley.
El prófugo, identificado como Cristián Agustín Martínez, de 18 años, no pasa desapercibido porque mide 1,90 metros y tiene una contextura física robusta. En cuanto al color de ojos, son oscuros y los cabellos, también son del mismo color. Su búsqueda fue lanzada por la Comisaría 12 debido a que debía permanecer en un domicilio de esa jurisdicción aunque en este momento el alerta se ha extendido al conjunto de las unidades de la provincia.
"El hijo de Gary Medel"
Mientras las fuerzas de seguridad desarrollan su trabajo en procura de detenerlo, la inventiva neuquina en las redes sociales no para y de manera jocosa, ya le pusieron apodo a Martínez por su parecido a un conocido deportista: “el hijo de Gary Medel” (refiriéndose al jugador chileno que pasó por el club argentino Boca Juniors).
Este viernes se conoció que la fiscal del caso Lucrecia Sola pidió a la jueza de garantías Carina Álvarez que declare la rebeldía de Martínez tras comprobarse que cortó la tobillera electrónica que controlaba el cumplimiento de una prisión domiciliaria y se fugara.
La magistrada hizo lugar al pedido y ordenó su inmediata captura.
La solicitud se concretó durante una audiencia en la que la fiscal informó que el acusado se encontraba bajo prisión domiciliaria desde el 9 de octubre de 2025, con monitoreo electrónico, en la vivienda de su padre. Sin embargo, la Comisaría 12 notificó que, durante la madrugada del jueves, el dispositivo emitió una alerta por apertura y posterior apagado. Ante esa situación, personal policial realizó un allanamiento en el domicilio y constató que el imputado no se encontraba allí. El padre indicó que el joven se había retirado del lugar con ropa, luego de una discusión con su novia.
Tiró la tobillera a un horno
En el marco de las diligencias posteriores, el dispositivo de monitoreo electrónico fue hallado dañado dentro del horno de la vivienda, luego de que el propio imputado le indicara a su hermana dónde lo había dejado, según precisó la fiscal.
Por estos hechos, Sola requirió que se declare la rebeldía de Martínez, se ordene su captura inmediata para que sea puesto a derecho y se suspendan los plazos procesales mientras permanezca prófugo.
La jueza Álvarez hizo lugar a todos los planteos, al considerar acreditado que el imputado se fugó del domicilio donde cumplía la medida cautelar y dañó intencionalmente la tobillera electrónica para evadir el control judicial.
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