Por día, el Tren del Valle transporta 1000 pasajeros

Hoy se cumple un año del regreso del servicio Neuquén-Cipolletti.

Mario Cippitelli
cippitellim@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
Hace un año, las estaciones del ferrocarril de Neuquén y Cipolletti eran el escenario de una fiesta popular que unía a dos comunidades a través de un mismo motivo: luego de 22 años, el tren interurbano volvía a transportar pasajeros.

Costo 4 pesos es lo que cuesta el pasaje entre Neuquén y Cipolletti con la tarjeta SUBE.

Si bien el servicio que se reanudaba no tendría el alcance del anterior, que hacía un amplio recorrido por el valle y ahora se limita a los seis kilómetros que separan a ambas ciudades, había euforia porque el tren volvía a circular. Era el renacimiento de un servicio que conoció los pueblos antes de que se convirtieran en ciudades y en cuyo alrededor se desarrollaron las sociedades.

Las estadísticas aportadas por Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado indican que en el año que cumplió de servicio, el tren transportó 292.555 personas, poco más de 20.000 mensuales en los 20 trenes que circularon de lunes a viernes y los 12 de los sábados.

En agosto del año pasado se registró el récord con 33.767 pasajeros. El fenómeno se explica por la expectativa que había generado la llegada del tren a la región. En efecto, durante los primeros días, el servicio tenía una demanda extraordinaria. Muchos, por curiosidad, tomaban el tren sólo para verlo o para hacer un paseo y mostrárselo a sus hijos o nietos, ya que ningún menor había conocido esta forma de transporte en Neuquén.

En baja
Esa euforia se extendió durante los primeros casi dos meses, hasta que de manera paulatina el número de pasajeros fue bajando cada vez más y quienes utilizaban el tren eran los que realmente se transportaban de una ciudad a otra por alguna necesidad concreta: trabajar, estudiar, hacer compras o visitar parientes.

Esas mismas estadísticas reflejan que por cada coche viajaron unas 56 personas por día, una cifra muy por debajo de las 220 butacas que tiene cada formación que, en un principio, no alcanzaron porque muchos querían viajar -aunque fuera- parados.

La falta de paradas intermedias en Neuquén y la imposibilidad de que el servicio se extendiera al oeste, hacia Plottier, y al este, hacia otras ciudades rionegrinas, fue el motivo que generó ese brusco descenso de pasajeros y que bajó los niveles de expectativa que se habían generado desde el primer día, más allá de algunos datos a su favor, como la puntualidad, el confort y el tiempo del viaje (unos 25 minutos).

No faltaron tampoco más críticas por una seguidilla de desperfectos técnicos que tuvieron las dos formaciones que cumplían con el servicio y porque el transporte no tenía el alcance ni las comodidades de su principal competidor: el colectivo.

Luego fue el momento de las propuestas para mejorarlo o extenderlo a distintas localidades de la región, pero las cuestiones económicas frenaron cada intento y el servicio quedó como se implementó originalmente.

Con sus ventajas y desventajas, el servicio del Tren del Valle, como se lo denominó desde un principio, cumplió un año. El tiempo y las decisiones políticas serán las que determinen su futuro.

FRASES
“Vine para traer a mis nietos porque no conocen lo que es andar en tren. El servicio es fantástico. Me gustaría que se ampliara el recorrido hacia otras localidades, como Roca o Regina, pero creo que el problema son los pasos a nivel”.
Susana Vecina de Cincos Saltos
“Es la primera vez que viajo en tren y me voy muy satisfecha porque es muy lindo y cómodo. Podrían ampliar la frecuencia a los domingos porque la gente que trabaja de lunes a sábado no lo puede usar”.
Soledad Vecina Cipolletti
“Traje a mi nieta de paseo porque nunca anduvo en tren. Mis sobrinos lo usan para venir a trabajar a Neuquén y están maravillados”.
Celia Vecina de Mendoza

Julio, un mes clave en la historia del ferrocarril

NEUQUÉN
Julio parece ser un mes clave en la historia del ferrocarril en la ciudad de Neuquén. Así como se cumple un año de la reanudación del servicio que une la capital con Cipolletti, el 12 de julio de 1904 se habilitó la estación terminal Ferrocarril del Sur para recibir el servicio ferroviario que le daría un fuerte empujón al desarrollo que vendría con los años.

El mismo 12 de julio pero de 1902 se había autorizado a la empresa a librar el servicio desde la Estación Limay (Cipolletti) hasta la estación Neuquén, luego de la construcción del puente ferroviario que hoy aún se mantiene en forma paralela a los dos puentes carreteros.

En el kilómetro 1194,1 comenzó a construirse toda la infraestructura necesaria para que funcionara el servicio que, por aquel entonces, generó una increíble expectativa en el caserío que meses después se convertiría en la capital de la provincia.

Con el tiempo, la vida económica y social de Neuquén giró alrededor del tren. Los comercios de ramos generales se abastecieron de mercadería proveniente de Buenos Aires y las pensiones y hoteles comenzaron a recibir pasajeros, muchos de los cuales se quedarían como residentes y se convertirían en neuquinos por adopción.

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