Por invasión de ratas y cucarachas, cierran una UAF

Es en Villa Ceferino. Las educadores reclaman la desinfección del edificio para volver a abrirlo.

Neuquén.- Las educadoras del Centro de Cuidados Infantiles (CCI) Ruca Cayún, del barrio Villa Ceferino, cerraron ayer las puertas de la institución asustadas por las ratas y cucarachas que, aseguraron, se paseaban por la cocina y los placares. Hace 25 días que denunciaron la situación ante el Ministerio de Desarrollo Social y esperan por un fumigador.

A la guardería asisten casi 60 niños de entre 25 días y 3 años, en general de madres solteras y de bajos recursos, quienes ayer debieron faltar a sus trabajos o llevar a sus pequeños con algún familiar para que los cuidara.

María Luisa Bravo, una de las educadoras, describió que las ratas que vieron estaban en un placard de la sala donde están los bebés y que en la cocina desfilaban las cucarachas entre los paquetes de Nestún.

Otra de las educadoras contó que al abrir un gabinete donde guardan distintos utensilios, una cucaracha salió volando. “Hasta las antenas le pudimos ver”, aseguró.

Además, las ratas también las vieron en distintos sectores del jardín, y sus excrementos se ven en los placares y alacenas.

Desde que se encontraron con las primeras cucarachas, las autoridades del CCI elevaron una nota para solicitar una desinfección. Ese mismo requerimiento lo reiteraron a los días, pero hasta ayer no obtuvieron respuestas.

“Es una odisea trabajar así, estábamos lavando las sábanas todo el tiempo por miedo de que hayan andado las ratas, no poníamos a los nenes en la alfombra por lo mismo y cada vez que abrimos un armario tenemos miedo de toparnos con la cría de la rata”, describió la mujer, quien hace tres años se desempeña en este CCI y durante otros 16 lo hizo en el del barrio Hipódromo.

La educadora describió que durante esta época la mayoría de los niños se enferman con bronquiolitis y otras enfermedades respiratorias, por lo que enfrentarlos a “este foco infeccioso” les pareció un “riesgo”.

Por esto el lunes pasado les explicaron a los padres que iban a cerrar en reclamo de una solución. Si bien algunos padres manifestaron su enojo ya que dijeron que no tenían con quién dejar a sus hijos, la mayoría las acompañaron en la decisión.

Bravo explicó que las cinco educadoras de la institución firmaron la nota de pedido de fumigación a la Dirección de Centros de Cuidados Infantiles, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social.

“No puedo creer que no tengan fondos para contratar a un fumigador. Nosotras íbamos a juntar plata para hacerlo, pero no es así. Estamos muy tristes de cerrar, pero necesitamos seguridad para los chicos”, resaltó la educadora, quien aseguró que este trabajo es todo para ella y que por eso defiende los derechos de sus pequeños alumnos.

“Nos costó tomar la decisión”

“Hoy me imagino a todos los nenes desparramados. Nos costó mucho tomar la decisión de no recibir a los niños, pero necesitamos que manden un fumigador para poder trabajar en condiciones de salud especialmente para los bebés y niños”. María Luisa Bravo, educadora del Centro de Cuidados Infantiles Ruca Cayún, ayer al justificar el cierre temporario de las puertas de la institución.

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