Por qué los periodos llegan a sincronizarse

La convivencia y las relaciones muy cercanas llevan a que madres e hijas o incluso amigas compartan el ciclo menstrual.

Las mujeres compartimos muchas cosas, entre ellas la menstruación.

Es usual que a las mujeres que convivimos con otras, trabajamos o compartimos alguna rutina durante varios meses o años se nos sincronice el periodo.

Sin embargo, y aunque se han realizado diversos estudios al respecto, aún no hay una respuesta definitiva por parte de la ciencia. Lo cierto es que la sincronización existe.

Los partidarios del hipotálamo Esta parte del encéfalo depende de los estímulos ambientales.

La primera en prestar atención a este asunto fue la estadounidense Martha McClintock, de la Universidad de Chicago y fundadora del Institute for Mind and Biology.

En 1971, en un artículo publicado en la prestigiosa revista Nature, McClintock habló por primera vez de este fenómeno que recibió el nombre de Efecto McClintock o Regulación Social de la Ovulación.

La especialista llevó a cabo un estudio en una residencia universitaria con 135 estudiantes, y confirmó que sus ciclos tendían a sincronizarse durante los primeros tres meses.

Según ella, el origen de este fenómeno estaba en las feromonas. Estas son señales químicas secretadas por los animales que les ayudan a comunicarse. El problema es que aún no se ha encontrado evidencia concluyente acerca de la existencia de las feromonas humanas, por lo que esta explicación se basa en supuestos.

Según la tesis de McClintock, las feromonas están presentes en la orina y el sudor de las axilas, y su liberación incide sobre una hormona llamada leutinizante (LH) que es la responsable de la ovulación, lo que haría adelantar o retrasar el período hasta sincronizarse.

Sin embargo, estudios posteriores, entre ellos uno publicado en 2006 por la revista Human Nautre, contradicen este idea e incluso han realizado un estudio similar sin hallar evidencias de sincronicidad.

Para ellos, la clave está en una cuestión matemática, ya que los ciclos pueden variar su duración entre los 24 y 30 días, y llegar a coincidir en algún momento del año.

Más allá de estas especulaciones, el fenómeno es innegable y todas alguna vez lo hemos experimentado.

Otras cosas que compartimos

Entre mujeres, la amistad es mucho más que eso. Una amiga es además una confidente, una madre cuando se necesita un consejo, o una hermana cuando requerimos complicidad. Tan fuerte es el vínculo que se establece que distintos estudios científicos comprobaron que aquellas que se apoyan emocionalmente en sus amigas suelen llevar mejor salud física y mental. Investigadores de la Universidad de Stanford detectaron que cuando las mujeres se reúnen sus cerebros segregan más oxitoxinas, la hormona que ayuda a controlar el estrés.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído