El Cairo > El controvertido proceso contra nueve empleados de la cadena de televisión Al Yazira acusados de terrorismo continuó ayer, en El Cairo, con una segunda vista dedicada al registro de pruebas y a las primeras declaraciones de testigos, entre ellos un oficial del servicio secreto.
Tres de los trabajadores de Al Yazira están en prisiones egipcias, mientras el resto (dos británicos y un holandés) están siendo juzgados en ausencia desde el pasado 20 de febrero. La Fiscalía acusa a un total de 20 personas de pertenencia a asociación terrorista y de "difundir falsas noticias para dañar la imagen de Egipto".
El periodista australiano Peter Greste, el jefe de oficina egipcio canadiense Mohamed Fahmy y el productor egipcio Baher Mohammed fueron detenidos a finales de 2013 en un hotel en El Cairo, después de hablar con representantes de los Hermanos Musulmanes mientras hacían su trabajo. La organización fue ilegalizada y declarada terrorista. Los tres se declararon inocentes al inicio del proceso.
La británica BBC, para la que trabajó Grestes, y organizaciones internacionales de periodistas criticaron la demanda como "absurda" y "políticamente motivada".
Al inicio de la vista de ayer, Fahmy, que se rompió un hombro poco antes de su detención, pidió al juez su puesta en libertad por motivos de salud. "Nunca mentí a mi país", añadió. Greste, que no habla árabe, tuvo que hablar a través de Fahmy, ya que el tribunal no le ofreció un intérprete.
Un estudiante también acusado, que no tiene que ver con Al Yazira, gritó en la sala: "Este proceso no está relacionado con la justicia". El juez lo amenazó con otro proceso por desacato.
Al Yazira, quien rechazó los cargos al considerarlos sin fundamento, es una televisión internacional con sede en Qatar.


