Presentaron a Merexes, el gran devorador de dinosaurios
Diez años después del hallazgo de sus numerosos huesos en un sitio árido de rocas rojizas a unos 20 kilómetros de Villa El Chocón, se presentó este jueves en el Museo Municipal "Ernesto Bachmann" de esta localidad, Meraxes gigas, un nuevo dinosaurio carnívoro gigante que habitó estas tierras en el Período Cretácico Superior hace 96 millones de años.
El hallazgo de los huesos de este dinosaurio carcarodontosáuridos se produjo en 2012 gracias a un convenio entre el equipo paleontológico del Museo Bachmann, el Área de Paleontología de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara y The Field Museum, Contó con financiamientos de The National Geographic Society, la Municipalidad de Villa El Chocón, la Fundación Azara y The Field Museum de Chicago, Estados Unidos. Los huesos fueron encontrados por los especialistas en un campo situado a poca distancia de la costa norte del embalse Ezequiel Ramos Mexía.
Según comentaron los paleontólogos cuando comenzaron a recorrer la zona aparecieron de inmediato, a pocos metros de distancia entre sí, los esqueletos de dos dinosaurios herbívoros del grupo de los rebaquisáuridos, un titanosaurio y, a no más de 20 metros, el esqueleto del enorme carnívoro casi completo .
En la zona donde se produjo el hallazgo afloran rocas conocidas como Formación Huincul, depositadas a principios del Cretácico Superior (de 93 a 96 millones de años de antigüedad), de una época en la que convivían los mayores de todos los dinosaurios herbívoros del mundo, incluyendo a cuello-largos como el titanosaurio Argentinosaurus, junto a rebaquisáuridos de tamaño mediano y largas colas, y veloces iguanodontes que escapaban de carnívoros de todo tipo, hasta los carcarodontosáuridos, los más grandes dinosaurios carnívoros de todos los tiempos.
La preparación del esqueleto, es decir la limpieza de los huesos extrayéndoles la arenisca de alrededor, llevó varios años, y fue encarada por un grupo de especialistas liderado por el paleontólogo argentino especializado en dinosaurios carnívoros Juan Canale, quien es investigador del Conicet y director del área Laboratorio e Investigación del Museo “Ernesto Bachmann”.
Se informó que este dinosaurio carnívoro murió en una zona barrosa cercana a un río y sus restos se descompusieron en ese mismo lugar. Alguna crecida de agua parece haber arrastrado algunos huesos más y desarmado parte del esqueleto, pero no todo. Los huesos que quedaron de este dinosaurio carnívoro se hallaban en parcial articulación; otros se hallaban sueltos en la roca, dejando en claro que sufrieron algún leve movimiento o transporte por el agua antes de quedar enterrados en su posición definitiva. Aunque los huesos de este dinosaurio quedaron enterrados en un suave lodo, el curso del río cercano cambió y trajo arena, depositando encima del nivel barroso de los huesos una gruesa capa, que se ve en la actualidad compactada como dos metros de roca arenisca, y que debió ser perforada con mucho trabajo para extraer los huesos.
La extracción de los grandes huesos de este animal tomó cuatro campañas anuales de dos a cuatro semanas cada una y contó con la participación de numerosos paleontólogos, técnicos y estudiantes.
El nombre Meraxes está inspirado en un dragón de la serie de libros “Canción de Hielo y Fuego” del escritor George R.R. Martin, los cuales fueron llevados a la televisión como "Juego de Tronos". El nombre de la especie, gigas (gigante, en griego) se refiere al enorme tamaño de esta especie.
Aunque unos 2 metros menor que Giganotosaurus carolinii, el más grande de los terópodos conocidos, Meraxes se encuentra entre los dinosaurios carnívoros de mayor tamaño registrados. El espécimen hallado es el esqueleto más completo para un carcarodontosáurido.
Meraxes gigas alcanzaba los 11 metros de longitud, incluyendo un cráneo casi completo aunque sin las mandíbulas, vértebras fragmentarias del cuello y la espalda, el sacro completo, varias vértebras de la parte primera y media de la cola, la cintura pectoral (omóplato y coracoides) con los brazos y la cintura pélvica con las patas posteriores.
Su peso se ha calculado en más de cuatro toneladas, es decir 4200 kilogramos. Su cabeza era enorme, con huesos muy ornamentados con protuberancias, crestas y surcos, y sus dientes del tamaño de cuchillos. Sus brazos eran sorprendentemente cortos, del tamaño de los de una persona; su sacro tiene una forma como de silla de montar, sus patas eran poderosas y su segundo dedo era rematado por una poderosa garra, que recuerda a la de los velociraptores o la de las chuñas, aves cazadoras que viven en el norte argentino.
Lo completo del cráneo, con sus 127 centímetros, permite, por primera vez, tomar medidas detalladas de un cráneo de carcarodontosáurido. Una de las partes mejor preservadas de Meraxes son sus pies. Casi todos los huesos de sus dedos estaban en posición mostrándonos con claridad su ubicación. Estos huesos robustos y con fuertes uniones ligamentarias entre sí estaban preparados para sostener el elevado peso de estos enormes dinosaurios carnívoros.
El trabajo científico fue publicado en el último número de la prestigiosa revista científica Current Biology bajo el título en inglés “New giant carnivorous dinosaur reveals convergent evolutionary trends in theropod arm reduction” (Nuevo dinosaurio carnívoro revela tendencias evolutivas convergentes en la reducción de los brazos de los terópodos).
El hallazgo de Meraxes cobra relevancia internacional no solo por los huesos en sí sino por el estudio y los años dedicados a interpretar qué significaba este dinosaurio en el contexto de lo que se conoce de su grupo. Los especialistas señalaron que la importancia de este hallazgo radica en que “incrementa la diversidad de terópodos conocidos para la Formación Huincul y agrega una nueva especie de depredador gigante para el Cretácico de Aérica del Sur”. Además representa el primer carcarodontosáurido con cráneo, brazos y pies muy completos.
Los materiales fósiles originales de Meraxes gigas se hallan depositados en el Museo "Ernesto Bachmann" de Villa El Chocón.
También fueron parte del estudio la técnica japonesa Akiko Shinya, el Licenciado Alejandro Haluza (Laboratorio de Paleontología de Villa El Chocón), el doctor Federico Gianechini (Instituto Multidisciplinario de Investigaciones Biológicas de la Universidad de San Luis (Argentina) y el doctor Peter J. Makovicky (Departamento de Ciencias Ambientales y de la Tierra en la University of Minnesota y en el Field Museum de Chicago, Estados Unidos.
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