La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) recomendó que el presidente Jair Bolsonaro y la comitiva que lo acompañó a la Asamblea General de la ONU hagan cuarentena al llegar al país luego de que diera positivo de coronavirus el ministro de Salud, Marcelo Queiroga, quien estuvo el martes dentro del recinto de Naciones Unidas junto a decenas de líderes mundiales.
Un oficio de la agencia sanitaria enviado a la jefatura de gabinete y divulgado por la prensa local como parte de los protocolos de ingreso al país informó de esta recomendación al mandatario y su comitiva, ya que Queiroga participó de todas las actividades del presidente Bolsonaro durante el viaje a Nueva York. "Desembarque en Brasil sin exponer ambientes y personas, aislamiento de 14 días siguientes al último contacto con el caso confirmado y cumplimiento de aislamiento evitando traslados internos en Brasil", recomendó la agencia sanitaria a la Presidencia, según reprodujo la prensa. Anvisa ya había ganado titulares internacionales cuando a inicio de mes suspendió el partido entre Brasil y Argentina por las eliminatorias sudamericanas que se había comenzado a jugar en el estadio mundialista Neoquimica Arena de San Pablo.
El ministro Queiroga dio positivo antes de subir al vuelo de regreso tras haber participado de la comitiva que acompañó al presidente Jair Bolsonaro para la apertura de la 46ava Asamblea General de la ONU y debió permanecer en Estados Unidos. Es por eso que Anvisa recomendó hoy al resto de la comitiva a realizar cuarentena de 14 días en Brasil, incluido al presidente Bolsonaro, quien arribó al país a las 7 de la mañana. Por su parte, el Gobierno informó en un comunicado que Queiroga permanecerá 14 días en aislamiento en Nueva York.
Queiroga, a diferencia de Bolsonaro, está inmunizado contra el COVID-19 pero tuvo un episodio escandaloso durante el viaje, al salir de su aparentemente tranquilidad y lanzar agresiones obscenas con el dedo mayor contra manifestantes antibolsonaristas. El asunto del coronavirus rondó toda la visita de Bolsonaro y su delegación a la ONU, a tal punto que el mandatario reivindicó el uso de remedios no comprobados científicamente como una suerte de prevención fantasiosa del coronavirus, durante su discurso.
Como no está vacunado, Jair Bolsonaro no pudo entrar a lugares cerrados de Nueva York y debió comer pizza de parado en una vereda y luego un restaurante brasileño le sirvió picaña en una mesa improvisada en la acera, en un corralito. En la primera de esas comidas, el ministro de Salud aparece comiendo una porción de pizza de 2 dólares al lado del presidente.
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